lunes, 12 de febrero de 2018

PARECE QUE FUE AYER…

Como pasa el tiempo. Parece que fue ayer cuando a raíz de un reportaje que María Ortiz nos hizo a mi hermano y a mí para la revista “golf y padel” (ahora también “running”), me propuso escribir sobre golf. En principio ni me lo planteé ni me lo tomé en serio claro, ya que nunca me había puesto a escribir y me daba mucho respeto hacerlo. Pero bueno con algo de descaro, me decidí y hasta hoy. Ya han pasado 7 años, casi ná.
Empezaba los artículos con esta muletilla: “Cuando uno se inicia en esto del GOLF - nunca nos arrepentiremos lo suficiente de haberlo hecho - …”,  que ahora viene al caso para decir que como el golf es una pasión para mí, no me arrepiento en absoluto ni de jugar al golf, ni de ver jugar al golf, ni por supuesto de escribir sobre golf.
Jugar, lo más posible y en cualquier campo que pueda, aunque mal esa es la verdad; pero da igual el golf me ha enganchado y disfruto con él. Me encanta jugar con mis amig@s los ALBATROS, con los que paso unos momentos geniales.
En cuanto a ver golf, pues también lo más posible, los torneos en el canal de golf, algún video de entrenamiento y lo que se tercie. Precisamente hace poco he tenido la ocasión de ver un torneo de golf en vivo, el Andalucía Valderrama Masters.  He visto a jugadores que o están o han estado en la élite mundial, ganadores de Majors, jugadores de Ryder Cup, nombres como los de Robert Karlsson, Padraig Harrington, Danny Willett, o como Martin Kaymer, Jamie Donalson, etc. y por supuesto no me olvido de los españoles, el gran Jose María Olazabal, mi ídolo Sergio García ganador del torneo, el impresionante Jon Rahm, etc. que para los apasionados de este deporte es una maravilla verlos jugar, bueno y tirar bolas en la cancha de prácticas casi más. He venido encantado, lo recomiendo.
Por último lo de escribir sobre golf, motivo por el que estoy aquí, pues que voy a decir, que he disfrutado mucho dando mi modesta opinión sobre lo que se me ha ocurrido o me han sugerido. Aunque me he dado cuenta que no es nada fácil escribir para un principiante como yo en esto de las letras, sin embargo el reto al final ha sido gratificante.
Bueno, que solo tengo buenas palabras para el golf, mi PASIÓN con mayúsculas. No sé si se me nota.
En fin, que me tomo un año sabático en esto de escribir aquí. Desearos que disfrutéis del golf tanto como yo. Y como no, aprovechando esta ocasión, desearos que paséis unas felices fiestas.
Ah, y muchos birdies.

miércoles, 27 de septiembre de 2017

PERDÓN, NO PENSABA QUE PODÍA LLEGAR

Escribo esto a raíz de lo sucedido no hace mucho tiempo jugando al golf con mi amigo Oscar.
En un determinado hoyo del campo de Lerma, en una posición fuera de calle, dio un golpe ciego pues no veía el green. Hasta ahí todo normal. Pero cuando llegamos al mismo, nos enteramos que había voleado a las jugadoras del partido anterior, estaban algo indignadas, no me extraña, pues la bola pasó por encima de sus cabezas. Desde luego su sorpresa fue grande, porque nunca pensó en que podía llegar y mucho menos en sobrepasarlas. Pero lo curioso del caso es que una semana después hizo lo mismo de nuevo, yo estaba presente también, y claro tampoco imaginó que se podía repetir la situación.
Nunca se sabe cuánta distancia se puede llegar a hacer con un palo cuando no queremos llegar a hacerla. Incógnitas del golf.
¿A quién no le ha pasado esto alguna vez? Quien no se ha disculpado avergonzado y ha dicho lo de “perdón, no pensaba que podía llegar”, o “con este palo nunca había hecho tanta distancia”. Típicas frases de justificación ante la bochornosa situación  que se pasa cuando te echan la bronca y con razón. Molesta bastante oír el sonido de la bola cuando cae cerca, indigna cuando rueda cerca de los pies, pero oír el silbido por encima de las cabezas es peligroso. Es evitable sin duda.
Desde luego que estas cosas nos ocurren siempre por no tener la calma necesaria y hacer que las ganas de dar el golpe nos puedan. No cuesta nada esperar un poco más, mirar bien hasta estar seguro de que no hay nadie por delante a tiro y no pensar nunca que no vamos a llegar. Hay mucha ansiedad y se juega mucho contra reloj. El golf tiene su tiempo y este lo marca el campo, no los jugadores de un partido, cada uno tiene un tiempo y hay que saber respetarlo. A veces parece que se juega a los “100 mts golf”, a batir record. Hay muchas opiniones sobre el tiempo que se debe tardar en jugar, y eso depende de quién juega, aunque también es cierto que alguno se eterniza. 
Un poquito de calma jugando al golf siempre viene bien, es un juego relajante que con nuestra actitud a veces lo hacemos bastante estresante.

viernes, 26 de mayo de 2017

¡POR FIN SERGIO!

Ya tocaba. Han tenido que pasar 18 años, tantos como llevo jugando al golf, para que otro español se ponga la deseada chaqueta verde de campeón del Masters de Augusta. Muchos son desde luego. Desde la primera, allá por el año 1980, en que el añorado Seve ganó por primera vez y que repitió 3 años después, pasando por las ganadas en los años 1994 y 1999 por Chema, hasta que por fin Sergio se la ha puesto el pasado mes de abril.   
Podrían recordarnos a los famosos tres tenores, los tres “masters-nores” del golf. Cada uno en una década; la de los 80 Ballesteros, la de los 90 Olazábal y en esta actual García. Ellos nos han dado la nota del bel canto en la ópera del golf español.
Esperemos que en lo que resta de década pueda caer algún Masters más, u otro grande que para el caso da igual. Es difícil, eso es cierto, porque en la actualidad hay jugadores de muchísimo nivel, pero una vez quitada la presión de ganar un grande por primera vez, creo que Sergio puede y yo deseo que lo consiga. Aunque también hay otros jugadores españoles que podrían lograrlo, como puede ser el novato emergente Jon Rham, que esta asombrando con su calidad de golf. El caso es que no vuelvan a pasar tantos años en blanco.
La verdad que el torneo que ha hecho Sergio ha sido espectacular, con vueltas de 71, 69, 70 y 69 golpes cada día, es decir todas por debajo del par del campo, con 1 eagle y 14 birdie, en un campo muy difícil con hoyos muy complicados, en especial los del 11, 12 y 13 del famoso “Amen Corner”. Se le ha visto como hacía mucho tiempo, nos tenía desacostumbrados, ha estado tranquilo, con confianza y no dejándose llevar por la frustración -creo que eso ha sido la clave- de algunos momentos en que la cosa se le complicaba. Pero ha sabido superarlos como un campeón, vaya angustia con sendos bogey en los hoyos 10 y 11. Y para acabar vaya desempate con su amigo Justin Rose, terminando como un grande, con un birdie que hará historia.
 Esta vez sí que ha tenido talla de campeón, y nadie tan merecido como Sergio García para alzarse con el triunfo sin duda alguna.
Enhorabuena, campeón y maestro ya, y que a partir de ahora te lleguen muchos más triunfos.
 Ah, y encima Sergio es “merengón”, no digo más.

martes, 28 de marzo de 2017

“EL SABER NO OCUPA LUGAR”, NI EN EL GOLF

Todos conocemos de sobra el famoso dicho popular que da título a este artículo. Buscando en Google su autoría no hay ninguna referencia, pero lo que si se señala en algunos sitios es que el conocimiento o la sabiduría, nunca está de más.
Y aunque en el golf esto no parece muy aplicable, creo que si hay razones suficientes para ello y me explico.
Creo que es importante saber cuáles son los fundamentos del swing y como realizar ese movimiento tan antinatural que nos trae por la calle de la amargura. También es bueno saber cómo realizar otros tipos de golpes, globos, rodados, efectos, pateos, etc. Pero esta no es la razón de este artículo, el verdadero motivo es volver a incidir en el SABER de las REGLAS DE GOLF, o al menos en sus aspectos más básicos.


Me refiero a lo más cotidiano, lógicamente no hay porque saber cómo actuar en situaciones raras y poco habituales, que paradójicamente también ocurren. Por ejemplo es importante saber las diferencias entre alivio y dropaje, y en que situaciones se realizan cada uno de ellos; es importante saber cómo actuar ante estacas amarillas, rojas, azules o blancas, y el porqué de cada una de ellas; es importante saber algo tan fundamental como la obligación de marcar la bola antes de levantarla para realizar una acción concreta – limpiarla, identificarla, etc.- en cualquier parte del campo para posteriormente poder reponerla exactamente en donde y como reposaba; no digamos la obligación de identificar la bola de juego antes de empezar a jugar para no confundirla con otra, no basta con decir la marca y el número pues puede haber varias en juego, cosa bastante habitual por cierto; y otras que nos ocurren con mucha frecuencia y que no se tienen en cuenta para nada. También es muy importante saber cuáles son las normas de cortesía o las normas de etiqueta.
Para ello hago las siguientes preguntas: ¿Quién de nosotros tiene un ejemplar de las Reglas de Golf?, imagino que unos pocos; ¿Quién de los que las tiene, o las ha utilizado o las ha echado una ojeada alguna vez?, imagino que bastantes menos; o más fácil aún, ¿Quién ha leído alguna vez los artículos que sobre reglas o situaciones de golf se escriben en esta Revista?, imagino que con los dedos de la mano. Aprovecho para desde aquí para agradecer la buena labor realizada por Pedro, Ernesto y Javier, árbitros burgaleses, que con sus artículos nos aclaran situaciones que ocurren casi a diario, si las leemos claro.
Porque de su desconocimiento, me refiero a las Reglas, hace que se cometan, involuntariamente la mayoría de las veces, un sinfín de “irregularidades”, digámoslo así, que son incluso ilegales. Porque lo queramos o no el golf tiene una serie de reglas que hay que cumplir, como en otros deportes, dicho sea de paso.
Creo que los clubes deberían involucrarse más en estos temas, así como las federaciones tanto regional como nacional. Con algo de lo recaudado por las cuotas anuales del jugador amateur, descontado la mínima parte empleada en el seguro de responsabilidad civil, se deberían promover y subvencionar cursos o charlas, para realizar una actualización de los conocimientos, me temo que mínimos, de las reglas a los golfistas amateur. Esto sería verdaderamente luchar por el golf y hacer que se juegue tal como está determinado.
Invito a que por nuestra parte intentemos saber algo más de las Reglas de Golf y así aplicarlas convenientemente. Por supuesto que su conocimiento no ocupa lugar.

viernes, 27 de enero de 2017

EL GOLF DA MUCHO DE QUÉ HABLAR

Un poco de humor no viene mal, ahora que hace tan mal tiempo y no nos podemos escapar a tirar unas bolas.
Además del juego en sí, el golf genera un enorme interés a su alrededor que hace que se realicen películas, se hable en tertulias, se escriban blogs y sobre todo se realice mucha literatura al respecto. Existen muchas frases o citas, más o menos graciosas, que describen la dificultad de este juego.
Jugadores de todas las épocas han pronunciado frases simpáticas que han quedado para la historia. Estas son algunas de ellas:
"Nunca rompas tu putter y tu driver en la misma ronda o estarás muerto"- Tommy Bolt.
“¿Como hice 12 en un par 5?. Es fácil, fallé un putt de un metro para 11”- Arnold Palmer.
“La primera vez que jugué el Masters de Augusta estaba tan nervioso que me bebí una botella de ron antes de salir a jugar. En mi vida he estado más contento al hacer 83 golpes”- Juan Antonio "Chi-Chi" Rodríguez. 
 “A los golfistas nos resulta difícil girar la cintura, sobre todo si tenemos mucha cintura que girar”- Harry Vardon
"El único instante en el que hay que forzar el swing es cuando metemos el palo en la bolsa"- Byron Nelson.
También muchos famosos que son jugadores amateurs se han manifestado al respecto. Estos son algunos de sus “pensamientos”:
"El golf es un juego cuyo propósito es golpear una bola muy pequeña, para meterla en un hoyo también muy pequeño, con armas malignamente diseñadas para ese propósito"- Winston Churchill (político).
“Si piensas que el golf es relajante, no lo estás jugando correctamente”- Bob Hope (humorista).

"Para mí, lo peor del golf, con diferencia, siempre ha sido el golpear la bola"- Dave Barry (periodista).
“Mis golpes preferidos son el swing de prácticas y el putt concedido. El resto nunca puede ser dominado”- Lord Robertson (político).
"En realidad, el Señor contesta mis oraciones en todos los lugares excepto en el campo de golf"- Billy Graham (predicador).
"Si no tienes éxito a la primera, no desesperes. Recuerda, se tarda tiempo en aprender a jugar al golf; la mayoría de los jugadores pasan la mayor parte de su vida aprendiendo a jugar, antes de dejarlo"- Stephen Baker (periodista).
Y ya en nuestro devenir en el juego quien no ha dicho o ha oído decir lo de: "Bola en green no te quejes un pelín" o "Bola en calle no le mires el detalle" o "Después de un birdie, un mierdi" o "Al golf se juega hasta con sol"  y las denominaciones de "Golpe comercial" (cuando has dado un rabazo que se arrastra miserablemente por la calle) o "Bola espumosa" (cuando la bola no ha pasado el tee de rojas y se paga cervezas), y tantas y tantas otras frases o dichos que todos los días salen a relucir en un día de juego.
Lo dicho, el golf da mucho de qué hablar. Y por suerte de escribir.

martes, 29 de noviembre de 2016

¿PORQUE NO HAY MAS “PITCH&PUTT”?

Hace ya algún tiempo empecé a aficionarme a este deporte que tanto me apasiona y que me hace disfrutar de las muchas cosas buenas que tiene. No recuerdo cual fue el motivo para empezar a dar clases con Ander, pero tengo que reconocer que me alegro de haberlo hecho y le estaré siempre agradecido. Que buenos momentos pasé en ese gran campo que era el Golf Villatoro, que alguno recordará sin duda, y en el que me iba enganchando poco a poco sin darme cuenta.
Y digo todo esto porque me gustaría reivindicar los “Pitch & Putt”, y Villatoro fue en el que yo me inicié y del que tengo un gran recuerdo.
El Pitch & Putt es un deporte similar al golf, en el que todos los hoyos son par 3 de distancias mucho más cortas y se juega con un número de palos más reducido. Las distancias varían entre los 40 y los 120 metros, los greenes son de menor tamaño que en el golf.Son pequeñas réplicas de los campos de golf con todas sus dificultades, lagos, bunkers, etc., pero en tamaño reducido.
Tiene muchas ventajas, no hay que emplear tanto tiempo en jugar un partido – muy importante pues se puede jugar en unas 2 horas como máximo- ; el coste del equipo necesario no es alto -no hace falta todo un juego de palos ya que con 3 o 4 es suficiente-; es menos exigente físicamente pues las distancias son más cortas; y para mí una de las mas importante es que se desarrolla mucho mas la precisión del golpe y se mejora el juego corto, que es donde se rematan los hoyos, al ser todo más pequeño.
No hay muchos en España en comparación con los campos grandes, creo que más o menos una décima parte, y que en Cataluña es donde más hay. Por desgracia para nosotros no tenemos ninguno en nuestra provincia.
Imagino que no serán rentables o no serán comerciales. Pero creo que para iniciarse a jugar al golf, para los niños y sin duda para mejorar nuestra precisión en el juego pueden ser muy importantes.
Me gustaría poder contar con alguno cerca y recordar de vez en cuando esos añorados tiempos de mi inicio en el golf. Ya sé que en estos tiempos difíciles es algo utópico, pero bueno yo reivindico su existencia, su validez y bueno, por dejarlo caer que no quede, a lo mejor alguien se anima.

lunes, 26 de septiembre de 2016

LAS SALIDAS, EN SU SITIO

Las distancias de cada hoyo del campo se miden desde los tees hasta la entrada al green.
Los tees son las zonas de salida y donde se colocan esas marcas – en forma de bolas, barras, troncos de madera, etc.-  que hay al principio de cada hoyo y desde donde se empiezan a contar los golpes realizados. Son de distintos colores, como todos sabemos: blancas para salidas de jugadores profesionales; amarillas para los hombres –las habituales- ; azules desde donde salen las jugadoras profesionales y los veteranos a veces; y por último las temibles rojas –hasta donde se cuentas las “jarrillas”- y que es donde salen las mujeres.
Estas marcas -conocidas habitualmente como tees- tienen más o menos su sitio de colocación dentro de dicha zona, metro arriba o metro abajo, y desde donde se cuenta la distancia total del hoyo, fundamental para definir un par 3, o un par 4 o un par 5, y que quedan indicados en la tarjeta del campo.
Pero muchas veces de manera arbitraria -para facilitar el juego imagino yo-  se adelantan las salidas de amarillas. Se colocan en la zona de azules, con la consiguiente reducción de distancia y por tanto facilitando el hoyo sin ningún motivo, al hacerlo más corto y pudiendo hacer entonces menos golpes.
Es una manera fácil de falsear el hoyo y de hacer mejor resultado. Esto solo nos pasa los hombres y por eso las quejas de las féminas, y con mucha razón claro, pues juegan en total desventaja.
Un campo hay que jugarlo tal como se diseñó, con sus dificultades y sobre todo con sus distancias, no hay que suavizarlo innecesariamente, porque es una manera fraudulenta de hacer un buen resultado.
Recientemente he jugado un torneo en que más de la mitad de las salidas de hombres estaban adelantadas, así han sido los tarjetas claro, inconcebibles si se hubiera jugado desde su sitio.
Para acabar con la zona de salida, voy hacer una referencia a la manera de situar dichas marcas o tees. No sé que cuesta tener un poco de cuidado en su colocación, me refiero a donde apuntan. Muchas veces pinchas la bola y ves que están apuntando a Cuenca o algún sitio parecido, no están dirigidas a la calle o green, que es donde deberían. Ya sé que uno puede colocarse donde quiera y apuntar bien, pero lo cierto es que a veces no nos damos cuenta, o nos la damos cuando ya hemos dado el golpe, y vemos a donde ha ido la bola porque no hemos apuntado bien por culpa de las marcas. Un poquillo de cuidado al colocarlas vendría bastante bien.

viernes, 29 de julio de 2016

¡FLECHAS EN EL GREEN NO!

Ya hace unos años escribí en un artículo titulado El pequeño objeto, que trataba sobre la manera de marcar una bola en el green. A raíz de las situaciones que he visto recientemente veo que no sirvió para nada, cosa que ya esperaba, pero vuelvo a la carga y espero que con mayor repercusión, pues me indigna ver lo que veo, y no soy el único.


Según la Regla 20-1. Levantar y Marcar, la forma para marcar la bola es la siguiente: “La posición de una bola que ha de levantarse debería marcarse colocando un MARCADOR DE BOLA, una PEQUEÑA MONEDA u otro OBJETO SIMILAR inmediatamente detrás de la bola”. Creo que sobran las palabras, leyendo dicha regla solo se debería marcar la bola con uno de los tres objetos, a saber: un marcador, una moneda o algo parecido a ambas, en cuanto a forma y tamaño creo yo –redondo, pequeño y plano-.


La triste realidad es otra, casi nadie y puede que exagere algo lo hace así. Unos pocos llevamos un marcador en el bolsillo, otros llevan alguna moneda –estando en la situación económica que estamos solo los potentados- y un objeto similar ninguno, a no ser que un tee o un arreglapiques se entienda como equivalente. Aunque bueno estos últimos podrían valer.
Lo que no es de recibo es marcar la bola con una marca de flecha rayando el green. Y encima del tamaño de las flechas de señalización del Camino de Santiago, que hay veces que solo faltan los peregrinos andando. 
Esta actitud no está de acuerdo con lo indicado en las NORMAS DE ETIQUETA, que en su Sección I – Etiqueta. Comportamiento en el Campo, en la parte de Cuidado del Campo. Prevención de Daño Innecesario dice: “Los jugadores deberían evitar causar daño al campo….” y esto sin duda lo hace y mucho, incumpliendo además de manera evidente dichas Normas. Se deberían tomar por los responsables del campo, si son posibles claro, las medidas oportunas que también vienen indicadas en las mismas.

La verdad es que no se entiende el porqué de esta manera de actuar, que no evidencia un modo correcto de comportamiento personal. Lo que sí es claro es que no parece se haga de manera inconsciente, se hace premeditadamente sin duda.

Pido nuevamente desde aquí que intentemos ser algo más correctos en el campo de golf.

lunes, 16 de mayo de 2016

NO MAS “PRONTO POR FAVOR”

El nivel de juego en el golf se acredita por el hándicap que tiene cada uno, siendo el que posteriormente te ordena en las diferentes categorías de juego y que redunda en las clasificaciones de los torneos.
En teoría cuanto más bajo sea el hándicap de uno se juega mejor, dando menos golpes y en consecuencia tardando menos en terminar un recorrido.
Esta es la base fundamental para la razonable organización de las salidas en los torneos, o debería de serlo. Los hándicap bajos salen antes para no parar a los de detrás que irán más lentos. Hasta ahí todo correcto, ya que de esta forma un torneo organizado primeramente por categorías y dentro de las mismas por riguroso orden de hándicap, transcurriría con un ritmo más continuo y se tardaría un tiempo más que razonable en acabarlo; además de que cada uno jugaría con gente de su mismo nivel, cosa que es muy de agradecer. Pero la teoría se va al traste cuando uno se apunta al torneo con el consabido “pronto por favor”.
En ciertas ocasiones a todos nos habrá pasado que por algún motivo concreto no hemos podido jugar un torneo. Bueno para intentar solucionar estos casos puntuales y ocasionales, podría valer el solicitar jugar pronto y así tener luego todo el día disponible. En cierta manera puede ser razonable, aunque si uno no puede jugar un torneo no pasa nada, vamos creo yo.
Lo que ya no es de recibo es que haya una proliferación exagerada de “prontos por favor” sin motivo y sin causa concreta aparente, solo por un antojo personal, de la que por supuesto no tiene la culpa quien lo solicita sino quien lo permite. Esto hace que las salidas sean de lo más caóticas, sin sentido y con un gran descontrol. Últimamente hay más solicitudes de jugar pronto de las que no lo hacen, llegará un día que todos pediremos el “pronto por favor”. Creo que los jugadores deberíamos ser más serios en esto y aceptar lo que nos toque, y por supuesto los clubs restringiéndolo al máximo.
No me cabe duda que en esto hay que ser totalmente inflexibles; los circuitos o torneos de golf más serios y valorados no admiten esta mala forma de organización, se juega por riguroso orden de hándicap y de categorías. De los más bajos a los más altos dentro de su categoría y así sucesivamente Y no pasa nada eh.
Ruego encarecidamente se tome, por quien corresponda, la medida de que cada uno juegue cuando le toque y dentro de su categoría; si uno no puede o no está conforme que no se apunte a un torneo y que juegue con los amigos de la forma que mejor le parezca. No hagamos de esto una práctica habitual.  

jueves, 28 de enero de 2016

TEMPORADA NUEVA, ¿TORNEOS NUEVOS?

Arranca un nuevo año y aunque uno no deja nunca de jugar al golf, también de alguna manera empieza una temporada nueva.

Del mismo modo que es época de hacer firmes propósitos de cambio personal, el golf no va a ser una excepción y también tendremos que hacerlos ¿no? Quién no se ha planteado ya este año: “tengo que bajar hándicap que me estoy emboscando, voy a dar unas clases que falta me hacen para mejorar ese swing, a ver si voy a tirar bolas entre semana y practicar y alguna que otra más”. Bueno lo que se llaman buenos propósitos; ya veremos si se quedan en agua de borrajas.

También en breve empezarán los torneos, allá por el mes de abril más o menos, confiemos en que se produzcan ciertos cambios y que obtengan algo más de tirón, pues últimamente considero que han tenido escaso interés.

La época no es buena para los torneos, eso es cierto y la crisis es la crisis, pero a veces es mejor no organizarlos si no hay motivos ni medios para ello. No son nada atrayentes y a las pruebas de participación me remito, incluso alguno se ha llegado a suspender. Ha habido torneos en que por la cuota de inscripción, a veces no te han dado nada; en algunos el bocata a la mitad, en otros una caja de bolas (por cierto, que están de moda las que llevan solo dos) y en algunos, un exiguo sorteo. No es una mera crítica, porque la irrefutable realidad es que la participación se resiente y es cada vez menor. Sin embargo, es de justicia destacar aquellos que sí han tenido mayor número de jugadores: el Antolín (que ha vuelto a jugarse de nuevo); el memorial Carmen Mínguez (en el que todos hemos querido jugar, por su recuerdo y por el “Tigre”); el tradicional y multitudinario del Guaty (con jamón y rebujito incluido); y la Liga Reale que no me olvido de ella, que han despertado mucho interés. Desconociendo los motivos, es más que significativa la ausencia en el calendario de los circuitos nacionales que tanto interés despertaban… ¡quién no recuerda por ejemplo el Gambito!

Habrá que ponerse a pensar en fórmulas alternativas a los torneos tradicionales. Se pueden organizar ligas de socios, torneos por equipos tipo Ryder, interclubs regionales, incluso con otras modalidades de juego (no solo stableford individual), de varios días de participación… en resumen con algo que nos haga retomar el interés de antaño, porque solo con bolas y bocata me temo que no es suficiente e incluso, en más de una ocasión, resulta desalentador.

Hemos de reconocer que últimamente se van realizando cambios. Ojalá unas nuevas alternativas consigan recuperar la ilusión pérdida en los torneos de un deporte que nos entusiasma y nos une.

viernes, 20 de noviembre de 2015

¡VAMOS EQUIPO!

Ya hace tiempo comenté en un artículo titulado “Jugar solo, no gracias”, que aunque el golf es un deporte individual y se puede jugar en solitario, no hay nada mejor que hacerlo con amigos. Si a esto le añadimos el poder jugar formando un equipo con ellos, la cosa cambia mucho y se hace más ilusionante.
Recientemente se han celebrado dos torneos en los que había que hacer “piña”. Uno de ellos con la inestimable participación de un profesional, un PRO-AM, y posteriormente uno de dos días por equipos.
Aunque el juego es menos participativo que en individual, eso es cierto, también es mucho más estratégico y para mi mucho más divertido. Si encima tus compañeros juegan mejor que tú, lo que no es difícil en mi caso, y te sacan las castañas del fuego, la partida no decae y se hace muy cómoda. El orgullo personal hace que uno se esfuerce en aportar su granito de arena, y no del búnker precisamente, y sentirse útil al equipo.
Si a lo estrictamente del juego le añades un poquito de uniformidad, hace que uno se sienta mucho mas unido, le da un toque especial. Parece una tontería pero no lo es.
Tanto es así que en la competición de golf por excelencia, la Ryder Cup, el juego es por equipos, totalmente uniformados, con distintas modalidades de juego; ocho encuentros foursomes, ocho encuentros fourball y doce partidos individuales, y sumando al final los puntos de cada equipo. Creo que sin lugar a dudas es el torneo más entretenido y que más engancha a los aficionados, y seguro que a ellos les hace sentirse equipo de verdad.
De vez en cuando viene bien cambiar el juego personal y disfrutar de esta alternativa, algo que deberíamos hacer más a menudo.
Se deberían propiciar por parte de los clubs más competiciones de esta modalidad, tipo Ryder, con grupos formados por los socios que jugamos más habitualmente. ¿Casi todos pertenecemos a alguno no?. Sin descartar tampoco los torneos interclubs, que en otras zonas son muy habituales.
Es una idea sin más. 

miércoles, 16 de septiembre de 2015

LAS BOLAS NO CRECEN EL CAMPO

En el entorno de los campos de golf, además de poderse topar con algún tipo de animal, dicho sea sin acritud y en el buen sentido, y con todo tipo de árboles, flores, arbustos y maleza, a veces de repente uno se da de bruces con alguna bola de golf. No os asustéis, por si alguno no lo sabe y esto es completamente fehaciente, no forman parte de dicha naturaleza, es algo ajena a ella. Alguien involuntariamente o no las habrá dejado allí.
Si por casualidad alguna vez al ir por el campo buscando una bola perdida nos encontramos con otra que no es nuestra, ¡¡ojooooo!! , no tocarla, dejadla en su lugar, porque aunque mirando a nuestro alrededor no veamos a nadie, es seguro que tiene dueño y que vaya acordándose de su santa madre por haberla perdido.
Digo esto porque uno está algo cansado de “perder”, dicho de manera figurada, bolas en sitios en donde es raro que no aparezcan, con el consiguiente mosqueo claro. Imagino la cara de asombro de quienes las encuentren en esos mismos lugares, y la de alegría posterior.
Sé por propia experiencia que encontrarse una bola es muy gratificante -no sé porque la verdad- y si esta es buena ya ni te cuento  -una ProV por ejemplo, que no sé que tiene es la más valorada aunque tengamos más-. Es ciertamente inexplicable, pero que gusto da, es como encontrar un tesoro perdido. Ahora, también es cierto que da muchísima rabia perderla y si es nueva pufff, infinitamente peor, perder una bola recién estrenada es algo que no se olvida así como así, se tarda unos cuantos hoyos.
A ver, todos estamos expuestos a perder bolas, y más si los “rough” están tan imposibles como se dejan últimamente, pero que nos “guinden” la bola así como así, sin comerlo ni beberlo, eso es algo que no hay derecho, es una atentado a nuestra dignidad golfística, sentirse como un pardillo, se te queda una cara de turista desplumado en la Puerta del Sol.
Así que para otra vez que nos encontremos una, pensemos que las bolas no crecen en el campo, que no están puestas allí para satisfacer nuestra codicia, que será de otro infeliz como nosotros que la ha perdido y que la estará buscando; bueno y si le vemos venir, seamos buenos compañeros -hoy por ti mañana por mí- señalémosle donde se encuentra su bola, y no nos quedemos callados como un muerto esperando que pase de largo y así obtener el ansiado botín.

miércoles, 27 de mayo de 2015

PARTIDO ESTELAR

En todos los torneos profesionales el PARTIDO ESTELAR es aquel que reúne en el último día de competición a los dos mejores jugadores; para entendernos, las estrellas a tenor de sus resultados. Es, como es lógico, el último partido del último día de competición.
En el ámbito amateur, aunque muchos se crean estrellas y haya muchos pseudo-partidos estelares, esto no existe. Estoy seguro que todos tenemos uno en mente. Aunque sea por otros motivos que los de juego, me parece que ese “partido  estelar” pudiera ser aquel en el que nos encontramos a gusto, en buena compañía y que consigue que, aunque juegues rematadamente mal, disfrutes del día. Habitualmente  lo solemos disputar los fines de semana con los amigos; porque en los torneos a veces nos toca jugar con algún…….. , mejor me callo y que cada uno ponga el calificativo que desee y a quien quiera, y en el fondo estamos deseando terminar lo antes posible.
Pero para mí dentro de esos partidos estelares, sé que pueden tildarme de pelota o algo peor por lo que voy a decir, es el que juego con mujeres y muy a mi pesar, pocas veces por cierto. Probablemente, seamos sinceros, en esto hay bastante machismo.
Jugar con ellas es más relajado, nunca se enfadan, no se creen ni las más fuertes ni las mejores; tienen muy claro sus objetivos y aunque se exigen, nunca lo hacen más de lo necesario. Van siempre por la calle, al tran tran, y jamás pierden bolas. Tienen un swing fluido y suave. Un partido con estas actitudes, te transmite tranquilidad y paz. Y que conste que son muy competitivas, pero ciertamente menos que nosotros. Será la naturaleza humana, sospecho.
A propósito de esto, no entiendo porque en muchos torneos se empeñan en hacer diferentes categorías entre mujeres y hombres, con clasificaciones distintas y con premios diferenciados. Que yo sepa al golf se juega por hándicap, con salidas desde diferente sitio –tees de rojas para ellas y amarillas para nosotros- para compensar posibles diferencias físicas, así que esa discriminación –aunque sea positiva pero algo machista- ni la entiendo ni la comparto.
Bueno, desde aquí quiero mandar un beso a mis “estelares” compañeras de juego, mis albatrillas –Begoña, Chus, Pilar, María- y a las que las considero también como tal, Maite y Teresa con las que siempre, siempre es un placer jugar.
Espero seguir jugando muchas más veces en Partidos Estelares con mujeres, si ellas me aceptan por supuesto.  

viernes, 27 de marzo de 2015

EL ANSIADO “HÁNDICAP”, Y?...

Como casi todo el mundo sabe, en el golf la manera de estar “clasificado” es por el hándicap.
Cuando uno empieza a dar clases solo espera que le den cuanto antes el ansiado “hándicap” y… poder a salir al campo a  jugar. Y después cuando ya nos hacen la pregunta típica de ¿tú qué hándicap tienes?, es cuando nos sentimos realmente jugadores de golf de pleno derecho.
Los campos se diseñan para realizarlos en un determinado número de golpes en total, es lo que se denomina el par del campo, que generalmente es 72. A grosso modo y sin contar la dificultad del campo o “slope”, el hándicap se puede definir como el número de golpes de más que deberíamos dar sobre el par del campo. A mayor hándicap mayor número de golpes y vivecersa.
El objeto del hándicap es que sea un fiel reflejo del nivel de juego de los jugadores, para que puedan competir entre sí en igualdad de condiciones jugadores con diferente nivel, equilibrando el resultado con el hándicap de cada uno.
La idea es muy acertada desde luego, pero personalmente creo que el hándicap no es un fiel reflejo del “nivel real” de golf de cada uno. Y me explico. Ese maldito, o bendito según se mire, hándicap, solo se refleja eso, los golpes, un simple número, un resultado sin más, pero no expresa otras cosas tan importantes y elementales en el juego del golf, como son el conocimiento de las reglas, el saber comportarse en el campo, las reglas de etiqueta, etc…  que si dan nuestro nivel real de golf. No debería reflejar solo el número de golpes que hemos hecho en una vuelta, sino algo más general.
Todos hemos jugado alguna vez con alguien de hándicap bajo –la elite del golf amateur-, con un swing más o menos aceptable y bonito, pero cuyas formas en el campo dejaban mucho que desear, sin saber comportarse, sin saber droparse, siendo algo “flexibles” en la aplicación de las reglas por su desconocimiento, o no, y que quizás por ello ese hándicap tan bajo. Esto es inaceptable en mi opinión.
Para mí el golf es algo más que simplemente golpes, aunque es cierto y no voy a negarlo que con ellos se ganen torneos y cañas los fines de semana a los amigos.
Un idea absurda que se me ocurre podría ser la de jugar alguna vez, en ver quien rastrilla mejor los bunkers, ver quien se dropa o alivia mejor, ver quien conoce mejor las reglas y no en ver quien hace menos golpes. Sé que es una solemne tontería, lo reconozco y pido perdón por ello, pero lo dejo como una reflexión.

martes, 20 de enero de 2015

SENTIDO COMÚN

Aunque se suele decir que es el menos común de los sentidos, por fin se ha aplicado el “sentido común” en el asunto del campo de golf de Saldaña.
Viene esto al caso porque recientemente su Señoría ha dictado “medidas cautelares” en el proceso judicial abierto, y con el fin de no perjudicar tanto a jugadores como a empleados, el acceso al campo ha sido despejado y es ya una realidad. Durante varios meses no ha sido posible por ciertas “actuaciones coercitivas” que bloqueaban la entrada.
Sin entrar a valorar el fondo del asunto, Dios me libre, pero como parte sufridora y por tanto con opinión, creo que parece totalmente obvio y evidente lo injusto de ocasionar un perjuicio innecesario a terceras personas ajenas al mismo y que nada tienen que ver en él. Durante bastante tiempo los que hemos ido a jugar, hemos sufrido sin comerlo ni beberlo y de manera arbitraria, las consecuencias de dichas “actuaciones”, teniendo grandes dificultades para el acceso al campo, haciéndolo por caminos vecinales, o en el peor de los casos incluso sin él, al estar bloqueada la entrada por diverso material.
Esperemos que de una vez por todas se reconduzca la enrarecida situación y todo vuelva a la normalidad, se use el sentido común claro, y si hay que resolver asuntos pendientes que sea en otras instancias y no con medidas sibilinas, pero sin ocasionar daños injustos.
Evidentemente es solo mi opinión y por supuesto mi deseo personal, pero imagino que compartido con más jugadores que como yo solo queremos jugar al golf tranquilamente. 

Lo dicho, seamos sensatos aunque sea por una vez, que reine la cordura y en fin que podamos jugar al golf en paz de una vez por todas. Ah y por favor que no paguen justos por pecadores.

jueves, 13 de noviembre de 2014

FLEXIBILIDAD EN EL GOLF

Como decía mi amigo el Breta “cuando una norma se flexibiliza tiende a desaparecer”. Esto viene a cuento porque en los últimos años el golf ha tendido demasiado a flexibilizarse haciéndose mucho más comercial, cosa entendible por otra parte dados los tiempos que corren, cambiando muchas formas de actuación que le habían hecho distinto, flexibilizándolas o incluso desapareciendo en el peor de los casos. Ejemplos hay muchos y todos tenemos alguno en la cabeza.
Desgraciadamente se confunde el rigor con las trabas.
Empezando por la obtención del hándicap, que lamentablemente es solo cuestión de dar un número mínimo de clases y…. “violà” ya tenemos 36 o en algunos casos el 28.Y sin tener ni pajolera idea de normas de etiqueta, de reglas de golf y sobre todo de saber comportarse por el campo, muy importante por lo que afecta a todos los demás, uno ya está preparado y dispuesto para jugar al golf, o a algo parecido.
De los torneos que se puede decir, desde escoger los horarios de salida- el famoso “pronto por favor”- y no jugar cuando a uno le toque por su hándicap; a los partidos de amigos, porque claro hay gente que solo puede jugar con ellos -así luego esos resultados espectaculares -. También es habitual apuntarse y luego sin avisar y sin motivo alguno no aparecer a jugar; y aunque en menor medida, pero pasa, el retirarse ante la imposibilidad de acabar el recorrido por un compromiso adquirido, aún sabiéndolo con anterioridad por supuesto, o lo que es casi peor, retirarse por ir jugando mal y no querer entregar la tarjeta por vergüenza al “ridículo” del resultado.
Son comportamientos que no deberían de ser tan habituales, solo en casos excepcionales.
Por último y muy importante es la relajación en el cumplimiento del tiempo necesario para jugar un hoyo y por tanto para terminar un recorrido. Tanto es así que incluso en algunas tarjetas de recorridos de algunos campos viene ya indicado el tiempo prefijado para cada hoyo. No es de recibo la perdida continuada de hoyos en algunas partidas, con el consiguiente atasco y la desesperación para los demás. Se debería controlar rigurosamente, dando los oportunos avisos e incluso con descalificación en los torneos por perdida de hoyos. Se ha dado el caso reciente de que el ganador de un torneo iba en un partido que perdió varios hoyos, ralentizando el mismo y sin tener ninguna advertencia.
Aunque pueda parecer una crítica no lo es, es solo una reflexión en voz alta para que esto no se nos vaya de las manos. Seamos serios.

lunes, 22 de septiembre de 2014

“ESCAPADAS GOLFISTICAS”, QUE NO GOLFERAS

Prácticamente todas las provincias españolas tienen uno o varios campos de golf. Y aunque estamos en tiempos de crisis (estos políticuchos se empeñen en decirnos que ya no) y el bolsillo no está muy boyante, el hacerse de vez en cuando una “escapada golfística”, que no golferas para los malpensados, es una de las cosas más agradables que tiene este deporte.
Las escapadas de un solo día son las más asequibles lógicamente, el desplazamiento es corto y el reparto de los gastos del mismo las hace más llevaderas. Además entre clubs de campos próximos hay acuerdos muy buenos, con green fees y comidas que invitan a darte un capricho de vez en cuando (sobre unos 25 euros). Es muy recomendable, si se puede claro, ir a pasar el día a algunos campos cercanos como Rioja Alta en Logroño, Larrabea en Vitoria o Laukariz en Bilbao, a no más de una hora y media de viaje, en los que además de ser unos campos espectaculares, el trato es magnífico y se come pero que muy bien. Hay que aprovechar las fiestas locales o tomarse un día libre, merece la pena de verdad. Yo en breve lo haré, eso espero jeje

Ni que decir tiene que ya pasarse unos días fuera de aquí jugando al golf es bastante mejor. Algún puentecito de los que tenemos invita a ir un poco más lejos y aprovechar alguna de las increíbles ofertas existentes. Recientemente lo he podido comprobar, ya que algunos “albatros” nos hemos ido al Balneario de Mondariz en Pontevedra a jugar un torneo organizado por Golfspain con todo incluido; green fees, polo, bolas, tentempié, cenas (una de ellas mariscada, con unas pedazo cigalas ummm), hotel y desayuno buffet, e incluso una degustación de gin tonics ¿qué buenos verdad albatrillas? (400 euros los 3 días). Si se puede, no es nada caro. Sería una “gran escapada” como las que hace ya tiempo la “Peñita” disfrutaba varias veces al año. Listos ellos sí señor. 
  
Todo depende del bolsillo de cada uno, pero lo que es claro que ningún otro deporte te da estas posibilidades, así que intentemos aprovecharlas. Venga entonces, empecemos por comprarnos una hucha en los chinos y después tacita a tacita a meter eurillos en ella. Allí os espero, porque yo ya he empezado a ahorrar.


jueves, 19 de junio de 2014

UN POQUITO DE...CORTESIA, ¡¡¡POR FAVOR!!!

Son varios los amigos que me han sugerido escribir sobre la falta de… CORTESÍA (por no decir educación) en el campo de golf. Aunque ya escribí algo en algunos artículos anteriores, especialmente sobre el rastrillado de los bunker y el arreglo de piques, creo que es hora de darnos un nuevo toque de atención (me incluyo por supuesto) y comportarnos con mas educación teniendo en cuenta las normas de etiqueta.
Según la definición de la Real Academia de la Lengua, la CORTESÍA es una “demostración o acto con que se manifiesta la atención, respeto o afecto que tiene alguien a otra persona”, y según Wikipedia, la CORTESÍA es un “comportamiento humano de buena costumbre; en la mejor expresión es el uso práctico de las buenas costumbres o las normas de etiqueta”. Estas dos definiciones ya por si solas son muy demostrativas, hagamos lo que dicen de una vez por todas y por respeto a otros jugadores comportémonos con buenas costumbres en un campo de golf.
No es de recibo entrar en un bunker y sufrir la falta de rastrillado, no solo del sitio donde cae la bola sino también de todas las huellas que dejamos al movernos por él; me contaba uno de esos amigos que en una ocasión llamo la atención a una persona al ver que no rastrillaba y la respuesta fue que no lo hacía para no perder tiempo y paralizar el hoyo ¿es así Antonio?, pero qué tontería ¿no? Además de no arreglar los piques, y mira que es fácil eh; hay otros hechos cada vez más habituales, el no dejar las estacas de señalización y de prohibición de paso colocadas en su sitio una vez efectuado el golpe, el tirar las cajas de bolas vacías por el campo, el no recoger los tees rotos en las salidas de los hoyos, y alguna más que todos recordamos ahora.
Pongámonos manos a la obra en esto de la CORTESÍA, que será mejor para todos sin duda alguna, y a los clubs, también responsables por supuesto, solo decirles que hagan exigir el cumplimiento de estas normas tomando las medidas oportunas que estén en su mano, que son bastantes, incluso las disciplinarias si fuera preciso.

lunes, 5 de mayo de 2014

SE ACABÓ LA HIBERNACIÓN Y VOLVEMOS ¡¡¡A JUGAR!!!

Pasada ya la época de hibernación golfística, unos 6 meses más o menos -como la de los osos polares- en este nuestro gélido Burgos, recibimos con gran alegría el mayo “florido y hermoso” donde a partir de ahora poder disfrutar por fin de nuestros campos de golf. Que largo se hace el invierno, ¿verdad? Así como decía Joaquín Prats en aquel famoso programa de televisión, volvemos ¡¡¡a jugarrrrrrrr!!!, porque hasta ahora no lo hemos hecho ya que solo han sido paseos por el campo para oxigenarse un poco.
Es hora de empezar a quitarse prendas de abrigo, las térmicas, forros polares, cortavientos, orejeras, gorros de lana, guantes, trajes de agua, paraguas, etc., y un sinfín de ropa que no nos ha dejado fluir libremente nuestro bonito y natural swing. La verdad es que es así es imposible hacer un giro medianamente redondo. Somos “jugadores cebolla” de tantas capas de ropa que llevamos para subsistir como podemos al clima que tenemos por estos lares.
También hay que reciclarse técnicamente. Es un buen momento, siempre lo es desde luego, para ir a la cancha de prácticas y tirar algún cubito de bolas; es incluso recomendable dar unas cuantas clases, porque con el frio que hemos pasado uno pierde hasta la poca técnica que tiene. Hay que pedir hora en el taller de los Ander, Guaty, Tomás, Dani, Carlos o Miguel Ángel, para una buena puesta a punto y cambio de aceite golfístico. Tenemos que pasar la ITV del juego lo antes y lo mejor posible.
Hay que rebuscar en el trastero y ver donde guardamos la ropa más ligerita y apropiada para estas épocas que nos van a venir de una vez por todas. Esos polos de manga corta, que me decís de las bermuditas eh, las gafas de sol, la cremita para el bronceado, uysss que bien, o sea un cambio total en el fondo de armario.
De todas formas no cantemos victoria por si las moscas, porque el refranero castellano es sabio y tiene toda la razón, y más o menos dice que “hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo”, y lo cierto es que todavía hace un fresquito de mucho cuidado.

viernes, 28 de febrero de 2014

“ENDORFIGOLF”

De casi todos es sabido que hay unas hormonas corporales que actúan como analgésico y euforizante mental, que en su liberación producen una gran sensación de felicidad, son en efecto las señoras ENDORFINAS.
Hay varias formas de producir esta llamada “droga de la felicidad” y entre una de ellas se encuentra el jugar al golf, según estudios realizados. ¿Sorprendido eh? Son varios los motivos que hacen que jugando sintamos ese efecto de felicidad, aunque a veces es más bien de frustración dado los resultados obtenidos, siendo esta placentera sensación una de las razones por las que nos engancha tanto este maldito juego, digo yo.
Evidentemente en primer lugar el EJERCICO FÍSICO es el motivo más importante para la producción de las susodichas hormonas. Estar cinco horas caminando al aire libre y realizando aproximadamente unos 100 swings o más, no cabe duda que es sano. Se queman aproximadamente unas 100 calorías, se reduce el colesterol y se ayuda al stress; además es un gran entrenamiento cardiovascular y hace que mantengamos los músculos en forma y las articulaciones flexibles, bueno a los artríticos lo cierto es que imagino que poco, pero bueno, que te voy a contar Javi que no sepamos eh!! Esto dicen los expertos y no hay que contradecirlos por si acaso.
Otro buen estimulante que produce endorfinas es la RISA. Y no me digáis que jugando al golf nunca os reis porque no os creo, yo desde luego lo hago, sobre todo al ver lo malos que somos. Claro, a menos que seáis unos amargados o que os lo toméis demasiado en serio. Unas “jarrillas” de salida, un buen “rabazo” en mitad de la calle, sin contar una bola en el bosque, o en el lago, o un fuera de límites, son a veces motivos de risa, aunque sea contenida. Venga decid la verdad eh!! sobre todo si hay cañitas de por medio.   
Las RELACIONES HUMANAS es otra de las razones que hacen que nos sintamos felices en esas horas de golf. Nunca se juega solo y en esas casi 5 horas compartimos bastantes cosas, vivencias, charlas, chistes, cotilleos, etc. Bueno y si estas relaciones llegan a mas ni te cuento, porque hay veces que alguna parejita tarda mucho en encontrar una bola perdida en el bosque, uy uy uy, jaja.
Todo esto sin contar con el DESAFIO DEL JUEGO, al poder competir con gente mejor; o el DESAFIO MENTAL, al tener que superar las muchas trampas y situaciones que ocurren durante el juego, calculo de distancias, elección de palo, etc que son muy saludables para mover la materia gris del cerebro, y hacen se liberen hormonas a mogollón.
Bueno resumiendo, que el golf produce endorfinas para dar y tomar, así que bendito sea este juego nuestro, el ENDORFIGOLF.