martes, 18 de octubre de 2011

A CADA COSA SU TIEMPO, POR FAVOR


Jugar al golf con la debida concentración requiere llevar un adecuado ritmo de juego, aunque no lo parezca, pues es un deporte que se practica al aire libre, andando y aparentemente tranquilo.
No hay que jugar ni muy acelerado ni muy lento. No hay que ser unos “come hoyos”, pero tampoco ir de “pesca bolas”, ni de paseo observando la naturaleza. En cuatro horas y media se puede terminar perfectamente una partida de cuatro jugadores, pues a partir de ese tiempo, uno ya no es capaz de seguir debidamente concentrado.

Como dicen los profesionales “rápido a la bola y lento en la bola”, que es como debe de ser.
En los torneos, donde uno se siente más “profesional”, se ven caídas inexistentes en los greenes, se buscan bolas más que perdidas, y esto hace que parezca imposible acabar. Últimamente viene siendo bastante habitual tardar más de cinco horas, e incluso hasta seis en alguno reciente. Jugar un torneo se está convirtiendo en algo insufrible, se pierden hoyos con mucha facilidad y los atascos son frecuentes e interminables, ¡qué desperación!.
Los jugadores debemos ser más considerados y jugar con mayor celeridad, levantado la bola si es preciso, pero es la organización quien debe tomar las medidas oportunas. Debe controlar la participación, los horarios de salidas, y por supuesto, evitar a toda costa el juego lento. En definitiva, hacer cumplir rigurosamente las reglas de juego, contando si es preciso, con árbitros que las apliquen.
A cada cosa su tiempo, y por favor, al golf cuatro horas y media.

martes, 7 de junio de 2011

AL “GENIO” DE PEDREÑA

Cuando uno se inicia en esto del GOLF - nunca nos arrepentiremos lo suficiente de haberlo hecho - no se imagina lo importante que ha sido para este juego -bueno deporte pues ya es olímpico- la figura de SEVERIANO BALLESTEROS.
Como no podía ser de otra manera y desde esta pequeña columna, es de justicia el tener un reconocimiento al mejor golfista español de todos los tiempos, el genio de Pedreña, el gran SEVE.

Ha sido una satisfacción poder verle jugar ese golf difícil de imitar pues era único, últimamente se han podido ver muchos reportajes de sus momentos mágicos de golf, con sus golpes increíbles, con sus golpes famosos como el del aparcamiento en St. Andrews, como el ultimo putt para ganar la primera jarra de clarete en el Open Británico del año 1979, el de la famosa frase de “la metí!!!!!”, y cuya imagen es el logotipo de su fundación y de su empresa, y esperemos que en breve sea la del European Tour  al que tanto impulsó, como la primera chaqueta verde del Masters de Augusta del año 1980 y otros muchos otros más. Quienes le hayan podido ver jugar en directo han tenido mucha suerte, a los demás solo nos queda el recuerdo y esas imágenes.
Su aportación al golf, tanto jugando, como diseñando campos, y especialmente en su empeño que la Ryder Cup del año 1997 se celebrase en España –en Valderrama GC-  siendo él mismo el capitán del equipo europeo que ganó al americano, ha hecho que en España seamos unos 350.000 practicantes de este maravilloso deporte.
Desde estas líneas solo queda decir “gracias SEVE”.

miércoles, 6 de abril de 2011

ESE “AIRECITO”

Cuando uno se inicia en esto del GOLF - nunca nos arrepentiremos lo suficiente de haberlo hecho - no se imagina lo estresante que es jugar con aire, mejor dicho con viento.
Todos sabemos que el viento es el aire en movimiento, no?, bueno pues cuando ese aire se mueve mucho, pero mucho, mucho más de lo que a unos nos gustaría, jugar al golf es a veces un suplicio. Hace que a uno le cueste mucho mas concentrarse, se está más pendiente de otras cosas que del swing, de que no se nos vuele la gorra, de taparse los oídos pues llega a ser molesto, de empezar a pensar en cuanto hemos de variar los golpes para compensar su fuerza, de sujetarse bien para que no nos mueva, etc. y lo más frustrante sin duda alguna, es ver como un buen golpe, por arte y parte del “airecito”, se trasforma en algo desastroso, acabando debajo de los árboles, en el rough, fuera de límites, fuera del green o lo peor de todo, en el agua de un lago y esto sí que sienta verdaderamente mal. La recomendación técnica es “no luche contra el viento, juegue con él”, pero como demonios hacerlo?
Algunos dicen que hay que saber jugar en todas las situaciones posibles, puede que sea cierto, pero no se puede negar que jugar con una ligera brisita, si es posible al borde del mar, es mucho más agradable que hacerlo en estos campos nuestros tan ventosos, vamos digo yo.  

La verdad que esto es lo que nos toca, no hay remedio, compartir la mayor parte de los días el partido con el Señor y Dios de los vientos Eolo, y esperar que por lo menos juguemos “divinamente”.

martes, 8 de febrero de 2011

LOS SONIDOS DEL SILENCIO

Cuando uno se inicia en esto del GOLF - nunca nos arrepentiremos lo suficiente de haberlo hecho - no se imagina lo importante que es la concentración. Y para estar bien concentrados lo cierto es que hay un elemento fundamental a tener en cuenta, el SILENCIO.
Si uno tiene la suerte de presenciar un campeonato de profesionales, llama poderosamente la atención el SILENCIO que hay en el campo, solo se escucha el impacto limpio a la bola. Antes y durante la ejecución de cualquier golpe no se oye ni un suspiro a su alrededor y si alguien hace algo, por mínimo que sea y que les desconcentre, hay que ver como se lo toman. Como anécdota, no hace mucho tiempo fui testigo de la reacción de un “pro” ante un fotógrafo, que tuvo la feliz ocurrencia de apretar el disparador de su cámara al mismo tiempo que éste iniciaba la ejecución del swing, el golpe fue horrendo y la verdad es que temimos por su integridad física.  
En cambio entre nosotros los amateur el caso es bien distinto, vamos por el campo charlando, sin darnos cuenta que en algún otro hoyo puede estar un jugador al que molestar, ya que aún siendo muy grande un campo de golf, las voces, sobre todo algunas, se oyen una barbaridad. Cierto es que se hace sin intención de molestar claro, pero no es extraño oír “hay una bola en green”, “vaya golpazo”, “la has encontrado?” etc., incluso algún que otro “grito” al fallar un golpe, que pueden llegar a desconcentrar.
Aún reconociendo la dificultad de jugar en SILENCIO, hay que intentar “largar” lo menos posible y todos lo agradeceremos seguro.

martes, 14 de diciembre de 2010

LA “ROYAL AND ANCIENT” Y SUS REGLAS

Cuando uno se inicia en esto del GOLF - nunca nos arrepentiremos lo suficiente de haberlo hecho - no se imagina lo complicado que resulta el jueguecito, porque al margen de pegarle a la bola, se dan cantidad de “situaciones conflictivas “durante sus casi cinco horas, que en muchos casos dan pie a acaloradas discusiones.
Casi todas están reguladas en el inutilizado libro de “REGLAS DE GOLF”, que por si fuera poco se complementa con el libro de “DECISIONES SOBRE LAS REGLAS DE GOLF”, sin lugar a dudas el gran desconocido de los aficionados en general. El “Royal & Ancient Golf Club”, cuna de sabios del golf en el pueblo escocés de St Andrews es el responsable de ellos desde el año 1897.
No hay excusas para no saber qué hacer cuando se produce uno de los múltiples “contratiempos”, no saber cómo dropar (que aún siendo de lo más habitual no se hace adecuadamente), que hacer al perder una bola o al jugar una equivocada, etc., por citar alguno de las más habituales, pero también cuando ocurren otros de los que uno nunca piensa se puedan producir, un pájaro se lleva la bola, se impacte con una línea de alta tensión, una bola se quede colgada en un árbol y otros, más inusuales pero muy curiosos.
Solo nos queda darles una hojeada de vez en cuando, sino como lectura de mesilla al menos cada vez que nos hayan surgido “conflictos de juego” y así aprender poco a poco.
Bueno sería que siguiendo el ejemplo del “Canal Plus Golf”, se diesen más a conocer, reconociendo que deberíamos ser los propios jugadores los primeros interesados y así poder jugar según las reglas del GOLF.

jueves, 14 de octubre de 2010

MALDITO SWING

Cuando uno se inicia en esto del GOLF - nunca nos arrepentiremos lo suficiente de haberlo hecho - no se sabe cuántos quebraderos de cabeza vamos a tener con el MALDITO SWING.

Definir o explicar lo que es el SWING no es fácil, pero lo que sí es realmente fácil es sufrirlo en cada golpe. Podría decirse que es un movimiento corporal totalmente antinatural, oscilatorio, de giro y de balanceo - que hace sentirse a uno raro y muy ridículo- con el cual y mediante un palo de golf intentamos golpear a una minúscula bola y lanzarla lo más lejos posible, casi nada.
 La verdad es que si uno se viese ejecutando el enrevesado movimiento, se pensaría muy mucho el practicar el golf y quizás habría menos golfistas, pues el movimiento se las trae.
Existen multitud de “SWING”, tantos como golfistas, no hay más que observarlos en un campo de golf. Son conocidas las denominaciones de “agro swing”, el “swing de urgencia”, incluso el propio “míster  swing”, y otros más que sin una definición concreta, pero con una estética y una plástica – si se puede llegar a decir de ellos- totalmente singular, tienen un objetivo común.
Lo cierto es que del SWING todos opinamos, pero siempre sobre el de los demás claro, somos bastante osados pues damos consejos al que lo ejecuta, que si bajas mal el palo, que si se te adelantan las caderas, que si entras de dentro a fuera, y bla, bla, bla, no hay nada mejor que escuchar los comentarios que se hacen en una cancha de prácticas, pues allí todos somos unos maestros y todos sabemos que error cometen.
La verdad es que uno se vuelve loco con tanto consejillo gratuito y muy “ profesional”.
Lo más aconsejable es pasar de vez en cuando por el “taller” y que por un módico precio nos ajusten un poco los tornillos, que servirá en el mejor de los casos para ir tirando durante otra temporada.  

martes, 3 de agosto de 2010

ETIQUETA: FUERA Y DENTRO DEL CAMPO GOLF

Cuando uno se inicia en esto del GOLF y en un momento dado, casi siempre al finalizar el curso de iniciación, se oye hablar por primera vez de unas sorprendentes  NORMAS DE ETIQUETA. Claro uno se queda totalmente perplejo y asombrado, no llegando a comprender su relación con el juego, asociándolo  inevitablemente y en cierta lógica con la indumentaria para poder jugar, smoking? chaqué?; bromas aparte, a veces si sería bueno intentar salir al campo adecuadamente vestido.
Pero cuando el profesor te explica en qué consisten las mismas, lo primero que piensas es vaya juego raro este, me habré equivocado en comenzar?, pero bueno ya que he pagado tendré que terminar el curso y sacarme el ansiado hándicap, único objetivo a conseguir para empezar a salir al campo y jugar al golf divinamente, no dándolas desde un principio la debida importancia que tienen para jugar al golf correctamente, creyendo además, que al ser unas simples normas de comportamiento, no unas reglas del juego, son poco trascendentes.
La observancia o inobservancia de estas simples pero no por ello menos importantes normas, no son más que un reflejo de la ACTITUD PERSONAL que uno tiene cuando juega al golf, que está directamente relacionada con la denostada ETIQUETA y cuya ausencia afecta fundamentalmente a todo lo que rodea a este juego.
No se trata solo de proceder en lo más básico que nos han enseñado, rastrillar los bunker, reponer las chuletas, arreglar los piques en el green, dar paso al partido posterior y alguna que otra más, y que en la mayoría de las veces no se cumplen, es únicamente comportarse correctamente, con educación, civismo, corrección, etc. La observancia de las citadas NORMAS DE ETIQUETA es por tanto un claro reflejo de la manera de ser de cada uno, comportándose dentro de un campo de golf tal y como se es fuera de él.
Es un problema de educación, o de su falta. 

lunes, 31 de mayo de 2010

SIMPLEMENTE “GOLF”

Cuando uno se inicia en esto del GOLF - nunca nos arrepentiremos lo suficiente de haberlo hecho - y está recibiendo las primeras y no últimas clases, solo se piensa y con gran obsesión, en cómo pegarle de una vez a la maldita bola y cuanto más lejos mejor, creyendo desgraciadamente que jugar a GOLF solo es eso.
Idea totalmente equivocada pero en gran medida justificada, ya que lo único que hemos oído comentar a “golfistas ya expertos” ha sido: “vaya golpazo he dado, he llegado a green de un solo golpe”, “vaya approach, la he dejado dada”, “he pateado como los ángeles” y un largo etcétera. Si a esto se suma además el haber visto alguna vez en el “canal 53 del Plus” jugar a los profesionales, con sus impresionantes y a veces imposibles golpes, es lógico tener esa idea desgraciadamente errónea. El GOLF por suerte para todos es algo más, o debería serlo.
Hay conceptos que se están perdiendo y que van unidos a este apasionante juego del GOLF, corrección, consideración, respeto, educación, rigurosidad, diligencia y un largo etcétera, son valores casi trasnochados que lo hacían diferente, característico,  siendo considerado por ellos como un “juego de caballeros”. Lamentablemente está dejando de serlo, brillando además por su ausencia el “fair play”, conocido – o desconocido quizás - como juego limpio.
Entre todos tenemos que intentar no perder la esencia del GOLF, con todo lo que ello conlleva y asumirlo tal y como es, lo contrario será jugar a otra cosa parecida.
Habrá que empezar a ponerse de una vez a jugar a GOLF, no?