viernes, 28 de febrero de 2014

“ENDORFIGOLF”

De casi todos es sabido que hay unas hormonas corporales que actúan como analgésico y euforizante mental, que en su liberación producen una gran sensación de felicidad, son en efecto las señoras ENDORFINAS.
Hay varias formas de producir esta llamada “droga de la felicidad” y entre una de ellas se encuentra el jugar al golf, según estudios realizados. ¿Sorprendido eh? Son varios los motivos que hacen que jugando sintamos ese efecto de felicidad, aunque a veces es más bien de frustración dado los resultados obtenidos, siendo esta placentera sensación una de las razones por las que nos engancha tanto este maldito juego, digo yo.
Evidentemente en primer lugar el EJERCICO FÍSICO es el motivo más importante para la producción de las susodichas hormonas. Estar cinco horas caminando al aire libre y realizando aproximadamente unos 100 swings o más, no cabe duda que es sano. Se queman aproximadamente unas 100 calorías, se reduce el colesterol y se ayuda al stress; además es un gran entrenamiento cardiovascular y hace que mantengamos los músculos en forma y las articulaciones flexibles, bueno a los artríticos lo cierto es que imagino que poco, pero bueno, que te voy a contar Javi que no sepamos eh!! Esto dicen los expertos y no hay que contradecirlos por si acaso.
Otro buen estimulante que produce endorfinas es la RISA. Y no me digáis que jugando al golf nunca os reis porque no os creo, yo desde luego lo hago, sobre todo al ver lo malos que somos. Claro, a menos que seáis unos amargados o que os lo toméis demasiado en serio. Unas “jarrillas” de salida, un buen “rabazo” en mitad de la calle, sin contar una bola en el bosque, o en el lago, o un fuera de límites, son a veces motivos de risa, aunque sea contenida. Venga decid la verdad eh!! sobre todo si hay cañitas de por medio.   
Las RELACIONES HUMANAS es otra de las razones que hacen que nos sintamos felices en esas horas de golf. Nunca se juega solo y en esas casi 5 horas compartimos bastantes cosas, vivencias, charlas, chistes, cotilleos, etc. Bueno y si estas relaciones llegan a mas ni te cuento, porque hay veces que alguna parejita tarda mucho en encontrar una bola perdida en el bosque, uy uy uy, jaja.
Todo esto sin contar con el DESAFIO DEL JUEGO, al poder competir con gente mejor; o el DESAFIO MENTAL, al tener que superar las muchas trampas y situaciones que ocurren durante el juego, calculo de distancias, elección de palo, etc que son muy saludables para mover la materia gris del cerebro, y hacen se liberen hormonas a mogollón.
Bueno resumiendo, que el golf produce endorfinas para dar y tomar, así que bendito sea este juego nuestro, el ENDORFIGOLF.

miércoles, 1 de enero de 2014

JUGAR SOLO? NO GRACIAS

Al golf se puede jugar solo o hasta cuatro jugadores máximo, aunque a veces no nos deberían dejar jugar a ninguno por lo mal que lo hacemos.
Seguramente alguna vez lo hayamos hecho, me refiero a jugar al golf nosotros solos, pero a mí me parece algo aburrido al que le falta un ingrediente importante como es la compañía, ya que es el único deporte en que se puede hablar mientras se va jugando. Solo si te lo planteas como un entrenamiento puede tener algo de interesante. En este caso normalmente uno empieza seriamente, jugando dos bolas y apuntando el resultado de cada una de ellas como si fueran dos partidas diferentes, pero llega un momento en el que los golpes no son todo lo buenos y se empieza por repetirlos, en otros casos la bola se va a un sitio difícil de jugar y uno se la coloca mejor, y así se van haciendo poco a poco trampillas sin importancia, que al final hace que los resultados sean tan excelentes como falsos. Además, a los que no vemos bien, es una gran ayuda para ver y encontrar las bolas.

Por eso, el tener un grupo fijo para jugar es una de las cosas más bonitas del golf. El quedar, por whatsapp si uno está a la última, unos días antes para jugar, coger horas de salidas, confirmar la asistencia y por último en el tee del 1 tirar bolas y organizar las partidas, todo esto tiene su encanto. Bueno y sin contar los viajes de golf claro, que eso es otra historia.
En todos los campos habrá grupos de juego e imagino que hasta a algunos se les habrá puesto un nombre cariñoso, en Saldaña y Lerma están los Rubios, los Gorruchos, los Reguladores, los Divinos, y la gran Peñita como no. No me puedo olvidar de mi grupo los Albatros claro -de ahí el título de esta columna de golf que escribo con mucha osadía y sin ninguna pretensión por mi parte-  y con los que me encanta jugar. Mis “albatrillas”, Chus, Begoña, María, Pilar y últimamente Mar, y como no los “albatrillos”, Andrés, Javi, Mauri, Miguel Ángel, y los incorporados después Susilla, Roberto y José Mari, no pudiendo olvidarme de los que lo dejaron, Adela y Marce, el Delgado, y el Breta, que no se me podían olvidar y a los que se les echa de menos.

Disfrutar de los amigos y lo dicho, jugar solo? no gracias.

miércoles, 16 de octubre de 2013

CRISIS, Y NO DE JUEGO PRECISAMENTE

Crisis? What Crisis?, como el título del álbum del grupo británico Supertramp de los años setenta, esa es la pregunta que se hacen algunos políticos porque no la sufren en sus carnes, y aunque la nieguen o la llamen “recesión” o “crecimiento negativo” lo cierto y obvio es que estamos en inmersos en una gran CRISIS. Lógicamente también afecta al mundo del golf.
El número de licencias federativas ha sufrido una disminución muy importante en estos últimos años. De los 335.000 jugadores federados en enero del año 2010 hemos pasado a los 300.000 en enero del año 2013, además con una bajada en picado de casi el 9% en los cinco primeros meses de este año, llegando a estar federados actualmente unos 285.000 jugadores, casi como en al año 2006. La crisis hace que cada vez seamos menos los que jugamos.
Las empresas patrocinadoras ya no pueden destinar lo que hace unos años venían haciendo para organizar torneos de golf. No solo en el ámbito amateur, como se apuntaba con cierta añoranza en el artículo anterior por ser pocos y sin ningún atractivo, sino también para los jugadores profesionales, en parte porque las administraciones públicas (Junta de Andalucía, Diputación de Castellón, etc) tampoco destinan ya ningún fondo a estos fines y si a “otros”. Por poner un ejemplo, en España hace unos cuatro años se organizaban seis torneos internacionales para profesionales del European Tour y durante este año solo uno y gracias.
Vemos con pesar como se cierra algún campo de golf, o como se dejan de realizar adecuadamente los cuidados de los campos y sus instalaciones, pues el mantenimiento es costoso y las plantillas reducidas. A pesar de que los green fees tengan precios de hace 10 años y haya ofertas chollo combinando estancias en hoteles y golf, cada vez se juega menos. Esto es evidente. Es difícil, pero hay que hacer grandes esfuerzos imaginativos, tanto desde la federación como desde los mismos clubs e inventarse fórmulas geniales para evitar este descenso de practicantes. 
Por último las tiendas de material de golf, incluidas las de los propios campos y las de las áreas deportivas de las grandes superficies, o cierran o están bajo mínimos, no hay más que echar una mirada.
Lo dicho, el golf está en crisis, y no de juego precisamente, esperemos que pase rápido el chaparrón y veamos pronto los anunciados “brotes verdes” de la recuperación y volver prontito a la ansiada normalidad de hace unos años. Mientras apretarse el cinturón y jugar de vez en cuando.

sábado, 10 de agosto de 2013

AQUELLOS MARAVILLOSOS......TORNEOS

Los que ya llevamos algunos años jugando al golf recordamos con cierta melancolía las buenas épocas de los torneos. Empezaban en el mes de mayo y duraban hasta final de octubre, con el mes de agosto de descanso, todos los sábados y domingos. Eran otros tiempos en el que había muchas empresas patrocinadoras.

Quien no recuerda en primer lugar, en los torneos locales, el Antolín, el de más afluencia de participantes sin duda alguna y que se realizaba en dos días; el Pérgola, famoso por las gorras de colores de regalo; el Perodri, con el sorteo de un anillo de brillantes; los de los colectivos de Médicos y de Aparejadores; el Unicef; y un largo etcétera. Entre los torneos que se realizaban en circuito nacional hay que destacar sin duda, el Viajes Halcón, con muy buenos viajes en el sorteo, recuerdo uno de una semanita a Cuba y a quien le toco; el incombustible Gambito, que aún perdura a pesar de la crisis y que con una carpa de avituallamiento en el tee del 9 y una degustación posterior de gin tonics, es de lo más jugados; el Rolex, cuyo premio era un “peruco” de la marca y al que asistían muchos “emboscados” de otras provincias; los de la marcas de coches, BWM, Audi, Volvo, cuyas finales nacionales se jugaban en auténticos campazos, en fin, la lista sería larga y todos empezamos a recordarlos con melancolía.

El ambiente en el club esos días era algo especial, nada más llegar al aparcamiento se veían banderolas, cartelones, coches de muestra, etc... En la casa club azafatas dándote la bienvenida que te obsequiaban con lo que ahora se llama “welcome pack”, consistente fundamentalmente en un polo conmemorativo –todavía tenemos en casa alguno sin estrenar-, la correspondiente caja de bolas, y algún que otro accesorio golfístico -arreglapiques, bolsas de viaje, paraguas, gorras, toallas, etc.- para nuestro ajuar golfístico. ¡¡Si es que daba gusto apuntarse solo por lo que te daban!!

En el vestuario se notaba cierta inquietud, y en el putting green reinaba un tenso silencio esperando la hora de la salida en el tee del 1. A medio recorrido no podía faltar el famoso bocata de lomo. Una vez acabado, las listas provisionales en el tablón de anuncio congregaban a los curiosos y los que tenían oportunidad de ganar el torneo.

Y por fin la entrega de premios y sobre todo el deseado sorteo de regalos, en el que todos esperábamos impacientes oír nuestro nombre, y sino gritar ¡¡aguaaa!! por la ausencia de un nombrado y así tener una nueva oportunidad. ¡¡Vaya sorteos, vaya regalos!!

Bueno pues con agradecimiento a los patrocinadores pasados y presentes, solo nos queda recordar, no sin cierta nostalgia y como el título de la famosa serie de televisión, AQUELLOS MARAVILLOSOS… TORNEOS.

lunes, 17 de junio de 2013

HOYO 19, EL MÁS EMBLEMATICO

Todos los campos de golf tienen unos hoyos que, o bien por su belleza, o por su dificultad, o por sus vistas, o por su entorno, o por un sinfín de detalles, hacen que destaquen sobre el resto y que estos pasen mucho más desapercibidos. Incluso hay algunos que se convierten en los hoyos emblemáticos del campo y hasta se suelen utilizar como sus distintivos, el árbol del hoyo 18 de Pebble Beach en California, el faro del hoyo 9 de Turnberry en Escocia, etc. 
En nuestros campos seguro que todos tenemos algunos y ahora nos acordamos de ellos. Pero si hay uno, que en todos los campos destaca sobre los demás y que sin duda es el más emblemático es… el HOYO 19, o sea el bar del campo jeje. ¿A que si? en ese coincidimos eh!!
No hay duda que es el hoyo que tiene la mejor calle, el mejor green, incluso la mejor vista jeje, pero casi siempre lo que tiene es la mejor barra de pinchos. Es el hándicap más fácil. Da gusto jugarlo.
En él se hacen los comentarios del juego, se recuerdan los buenos - muy pocos por cierto- y malos golpes incluso escenificándolos, se revisan de nuevo las tarjetas porque siempre hay problemas en la suma de los puntos, se pagan por quien corresponda las cañas y los pinchos de la partida, por supuesto se pagan también las correspondientes “jarilllas” si las hay, y se discute, con vehemencia por supuesto porque todos tenemos la razón, sobre la aplicación de las reglas en alguna situación ocurrida en el campo.
Ese ratillo después de jugar es lo mejor del golf sin ninguna duda. Ya totalmente relajado, contento o desilusionado según nos haya ido el día, pero siempre con ganas de volver a jugar para hacerlo mucho mejor, al menos eso creemos. Esto es lo que engancha del golf. Bueno y no nos engañemos, esas cañas ganadas que saben muy bien y son el mejor premio.
En lo que estaremos siempre todos de acuerdo es en ser de los “Amigos del HOYO 19”.

viernes, 19 de abril de 2013

AUGUSTA, CAMPO MASTERS

Entre los motivos por los que uno puede aficionarse a jugar al golf, hay uno que aunque no se entienda nada del juego tiene su peso. Me refiero a los campos de golf. Es el único deporte que se desarrolla íntegramente en la misma naturaleza, entre árboles, plantas, lagos, etc.
Todos los campos tienen su encanto sin duda alguna, pero hay uno que es especial, es un autentico placer ver jugar allí el famoso MASTERS, me refiero al mítico campo del AUGUSTA NATIONAL, en la ciudad de Augusta en Georgia. Es la relación perfecta entre el golf y la naturaleza.

Es un campo con personalidad y en el que todo es impactante. Flanqueando el camino de entrada hay plantados 60 magnolios, árboles característicos del campo, que dan nombre a la MAGNOLIA LANE que llega hasta la casa club y cuyas flores se han convertido en uno de los elementos más reconocibles del mismo. Cada hoyo tiene el nombre de la flor, arbusto o árbol que destaca alrededor de sus calles o greenes; así el hoyo 5 “Magnolia”, el hoyo 10 “Camelia”, el hoyo 13 “Azalea”, pasando por el Jazmín, Olivo, Cerezo, Abeto, Acebo y así hasta los 18 hoyos. Sus bunkers son de polvo de mármol blanco, que contrasta con el verde las calles y greenes. La zona más bonita y más temida del campo es el AMEN CORNER, formada por los hoyos 11,12 y 13, de un colorido asombroso.

A mí hace más de 25 años el campo me engancho. Si saber lo que era este deporte que ahora me apasiona, ver por televisión esas imágenes hizo que me aficionase a verlo y luego a practicarlo.

Las palabras de Olazábal son significativas “Si tuviese que escoger la última vuelta de golf de mi vida sería sin duda alguna en el MASTERS DE AUGUSTA”.

Lamentablemente nos tendremos que quedar con las imágenes, eso sí y soñar en jugar algún día en AUGUSTA, mientras conformarnos con nuestros campos que no están nada mal.

domingo, 17 de febrero de 2013

EMOCIONES “RYDER”

Han pasado casi 6 meses desde que el equipo europeo ganase el trofeo más emblemático y deseado para un jugador profesional de golf, la “RYDER CUP”.

 Para que se sepa, es después de las olimpiadas y del mundial de fútbol el acontecimiento deportivo más seguido, unos 60.000 espectadores a diario y en directo, y unos 400 millones por televisión, ¡¡una barbaridad!!, comparando su duración de 3 días. Y eso que el golf es un deporte aparentemente minoritario y elitista, que si no llega a serlo a saber cuál sería su repercusión.

Creo que los apasionados a este deporte ya conocemos lo que este confrontamiento golfístico entre los equipos de Europa y USA engancha, pero para los no aficionados puede ser totalmente incomprensible pues parece que el golf no trasmite nada al considerarlo frío y distante. Nada más lejos de la realidad desde luego, el ambiente es algo increíble y te llega emocionar.

Esta 39º edición celebrada en el campo de Medinah, cerca de Chicago en el estado de Illinois, ha sido sin lugar a dudas la más emocionante de todas las que se recuerden. Con muchas connotaciones emocionales - el recuerdo de Seve - y una tensión indescriptible con la remontada fantástica del último día.

Quien no lo pudo ver en directo, tiene una oportunidad de hacerlo con el magnífico reportaje realizado por Canal + Golf, y titulado muy acertadamente “El milagro de Medinah” pues desde luego que lo fue la remontada realizada. Es muy recomendable poder verlo o descargarlo de Youtube y disfrutar sin ningún género de dudas las emociones “RYDER” que se trasmiten aun sabiendo el increíble resultado.

Lástima que se celebre cada dos años, así que a esperar al año que viene en Escocia y mientras a ver el reportaje y disfrutar.

viernes, 14 de diciembre de 2012

EL PEQUEÑO OBJETO



Terminando con el repaso a los objetos que se utilizan en el juego del golf, hay uno que cada vez se está usando menos por lo que se ve en los greenes. Es ese de forma redonda, que a lo mejor ya ni lo tenemos en la bolsa, y mucho menos lo llevamos en el bolsillo del pantalón. Lo regalaban antes en los torneos con el arreglapiques y con la bolsa de tees, ¿os acordaís?
Ahí va una pista, la regla 20.1 indica que: “La posición de una bola que ha de levantarse DEBERÍA marcarse colocando un MARCADOR DE BOLA, una pequeña moneda u otro objeto similar inmediatamente detrás de la bola”.
Ya habéis caído eh!! efectivamente es un MARCADOR.

Va siendo cada vez más habitual ver la superficie de los greenes rayadas o con agujeros del tamaño de un tee, además de los piques. Está claro que es porque la bola se marca de diferentes maneras, con flechas, cruces o poniendo un tee, que aunque pueda estar admitido, pues la regla dice claramente “debería” y no “deberá”, lo cierto es que luego especifica la manera correcta de hacerlo, y ahí aclara que con un objeto similar a una moneda, o sea un MARCADOR de forma normalmente redonda, y no dice nada de rayar o de utilizar otros objetos punzantes.
Da la impresión que todo es debido a esa desidia que va imperando poco a poco en este deporte, da igual no rastrillar los bunkers, no reponer las chuletas en las calles, no arreglar los piques en los greenes, no droparse bien marcando con tees la zona en donde jugar, no dar el paso, no jugar con algo de silencio, etc... añadiendo ahora lo del MARCADOR. Bueno a lo mejor es exagerado, pero por desgracia va ocurriendo muy a menudo.  
Se van perdiendo muchas cosas que al golf le hacían diferente y que por algo se han llamado Normas de Etiqueta, no nos cuesta nada llevar un MARCADOR, que es un objeto muy pequeño que ni pesa ni molesta.

martes, 16 de octubre de 2012

¡¡ JARRILLAS !!

A quien no le ha pasado alguna vez, bueno y más de una claro, que en ese primer golpe desde la salida del hoyo, concentrado en mandar la bola lo más lejos posible, no hemos llegado ni al tee de las chicas, ese fatídico tee de color rojo.
Después del “brutal” impacto a la bola, el camotón dado hace que la bola vaya rodando poquito a poco y lentamente, como en los dibujos animados, no haciendo la distancia deseada, a veces ronda los 2 centímetros jaja, o incluso para mas sorna y desgracia nuestra la bola queda por detrás de las barras de salida, por un inverosímil retroceso o un rechace contra un árbol, y entonces hemos oído decir por detrás nuestro, con algarabía, risas y mofa eso de ¡¡¡ JARILLASSSSSS!!!.

¡Qué horror!, ¿pero cómo es posible hacer esto? nos preguntamos lamentándonos amargamente, mientras nuestros graciosos compañeros de partida siguen con las bromitas, que si un bonito swing, que si un golpazo, que vaya approach, haciendo a la vez un gesto con la mano como el del logo de Cruzcampo.
A veces la bola se queda cerca del fatídico tee, creando dudas, y hay que sacar el “jarrillómetro” y ver si por escasos centímetros hemos sobrepasado la marca roja. Si ha sido así, puff que satisfacción, incluso más que si hubiésemos pegado un driver de 300 mts. Hemos salvado otro hoyo sin pagar cañas y eso se agradece.
Si es que ponen las barras rojas con muy mala idea, muy lejos, como vamos a llegar a pasarlas, que se creen. Yo he visto dar hasta 3 golpes para sobrepasarlas, y claro el amigo en cuestión se ha quedado como “El Jarris”, aunque ya las pase de sobra.
Ojo que nadie está libre y todos somos carne de jarrillas, así que menos guasa, que el destino es muy cruel y vengativo. Pero mientras, a disfrutar de esa cañita gratis o varias, que a veces se acumulan.

viernes, 10 de agosto de 2012

¿QUE HIERRO TIRO?, PUES UN 7

En la bolsa de golf todos llevamos un hierro que es como la famosa navaja suiza multiusos de Victorinox, que vale para todo y para cualquier situación, seguro que lo utilizaría hasta el mismísimo MacGiver en sus películas si jugase.
Ese hierro que nos da confianza en cualquier momento y con el que podemos intentar cualquier golpe, bajo, alto, cerrado, abierto. ¡¡Tachan!!!, me refiero al … hierroooo 7. ¡¡Qué haríamos sin él!!
Cuando empezamos en esto del golf, en las primeras clases siempre lo hacemos con un hierro 7, ¿por qué será?, es un misterio sin descubrir todavía.
Creemos que solo se juega al golf con este hierro y nos vamos haciendo a él desde un principio, pero los problemas vendrán cuando tengamos que utilizar el resto de los hierros y entonces las dudas sobre cual tirar empezarán a surgir.
En esos momentos iniciales uno se siente muy a gusto con él y se le va cogiendo cariño, es el compañero infatigable en la cancha de prácticas, es el principio de una larga amistad. Se van dando golpecitos de unos 100 mts, pero vemos que con el resto de los palos también ¿entonces para qué sirven los demás?, quien no se ha hecho alguna vez esta pregunta.
Bueno, y como a todos nos habrá pasado después hay días que uno no le da ni a un bote, se pierde el swing, eso se dice, y la confianza ¿qué hacer entonces?, muy fácil, volver a jugar solo con el hierro 7 y poco a poco empezar a recuperar esas sensaciones perdidas y reencontrarnos con nuestro swing perdido.
Tengo un amigo que ha jugado hoyos completos con el hierro 7 y con muy buenos resultados doy fe, ¿tengo razón Miguel?

martes, 12 de junio de 2012

EL ARREGLAPIQUES, ¡¡RARO!!, ¡¡ RARO!!, ¡¡ RARO!!

Siguiendo con la relación de artefactos raros!! raros!! raros!!, como diría el entrañable “Papuchi”, que se pueden utilizar jugando al golf, se encuentra el gran olvidado ARREGLAPIQUES.
Sé que alguno ha puesto cara de extrañeza al oír este nombre, ¿verdad?
Es difícil, lo sé, pero a veces pasa que después de un golpe nuestra bola describe una parábola casi perfecta y cae a plomo en un green, no todos van a ser ” rabazos”,  y entonces se hace una marca de la bola, bueno según sean los greenes claro, solo en aquellos donde son receptivos y no tambores como los de por aquí, que se llama PIQUE.
Hay greenes que parece que tienen la viruela de tanto pique. Y es por no utilizar ese raro artefacto, que con sus dos puntas parece un pincho.
¿Cuántos lo llevamos en el bolsillo?
Imagino que pocos, viendo cómo están los greenes con su aparente celulitis, y eso que el artilugio no ocupa mucho lugar en el bolsillo, aunque si bien es cierto que con el movimiento a veces pincha el muslo y duele,  y ese si que es un motivo para no llevarlo, sin duda alguna.
Creo que no haría falta explicar cómo utilizarlo, pues es más fácil de manejar que el ya conocido “rastrillo” y se necesita mucho menos esfuerzo;  pero por si acaso, hay que saber que con sus puntas se pincha el green, no tener  miedo al hacerlo pues no sufre, y se levanta la parte hundida del pique, con algo de cuidado lógicamente, y ¡¡voilà!! ya está arreglado el destrozo.
Bueno, pues una vez que sabemos como es y como se maneja, solo nos falta llevarlo en el bolsillo y utilizarlo más a menudo.

viernes, 13 de abril de 2012

EL RASTRILLO, ESE EXTRAÑO ARTEFACTO

En las pocas veces que por los avatares del juego nuestra bola cae en un bunker, al entrar en él, nos llevamos un buen susto al encontramos con un extraño artefacto. Con cara de desconcierto nos preguntamos ¿pero qué es esto?
 Para conocimiento general de todos, el artefacto en cuestión es un !!!RASTRILLO!!!
Pero bueno, que sorpresa, un rastrillo en el bunker, que raro, ¿quién se lo habrá dejado aquí?, es otra de las preguntas que a lo mejor alguno se puede hacer.
Bien, para que lo sepamos de una vez por todas, en los bunker, además de arena, también hay rastrillos. Que nos quede claro.
¿Y para qué sirve? Si no lo sabemos es una mala señal, eso es que nunca lo hemos utilizado, y he aquí el gran problema. Seguramente habremos salido del bunker dejándolo lleno de pisadas, sin importarnos nada, como si hubiese estado un animal sin control. ¿Y el que venga detrás?, pues se acordará de alguien, o de su familia, totalmente encolerizado, y con razón.
Su uso es tan fácil, que hasta los niños lo hacen en la playa, junto con el cubito. Consiste, ni más ni menos, en cogerlo por la parte más larga, y con la parte final, la que se parece a un peine, rastrillar nuestras pisadas, y por qué no, alguna que no es nuestra también y dejarlo lo más liso posible, tal como nos gustaría encontrárnoslo a nosotros.
A partir de ahora, y después de esta lección práctica, creo que ya podemos utilizar a ese gran desconocido, el infrautilizado RASTRILLO.
Bromas aparte, pongámonos manos a la obra y rastrillemos de una vez por todas los bunker !!!por favor!!!.

lunes, 13 de febrero de 2012

PARÓN INVERNAL

Cuando en esta “tierra sagrada donde yo nací” aparece inexorablemente este tiempo tan gélido y no es posible, o mejor dicho nada apetecible, coger la bolsa de palos y darse una vuelta por el campo, se nos pone mal cuerpo con “mono” y “síndrome de abstinencia” golfístico.
¿Qué hacer entonces?, además de renegar del tiempo, cosa totalmente entendible, y envidiar a los que viven en lugares más cálidos y tienen la suerte de poder jugar casi todo el año.
Este forzoso parón invernal, que inevitablemente llega todos los años por estas fechas, hace que nos dediquemos a otras actividades que durante el resto del año ni nos planteamos. Entre otras tareas caseras, tumbados en el sofá, vemos con envidia en la televisión el canal plus golf, tragándonos todos los torneos que nos echan; o jugamos al golf en la Play Station o en la Wii de nuestros hijos, para así intentar sentir de nuevo esas sensaciones que tanto nos agradan al hacer el swing. Otra opción, y mas utilizada de lo puede parecer, es visitar la sección de golf de las grandes superficies, para ver qué novedades hay y de paso poder tirar unas bolas en el en el simulador, con la excusa de probar esos palos nuevos. Cualquier cosa con tal de quitarnos ese maldito “mono”.
Nos sentimos enjaulados en casa y soñamos con poder pasear libremente por esas calles verdes, mullidas, con olor a hierba recién cortada, umm, y llegar a la bola, coger el palo y zasssssss, un gran rabazo, pero bueno esto es así, una delicia de juego !!bendito golf!!.
Ya va quedando menos para que llegue la primavera y comenzar la temporada, así que ánimo y mientras, nos vemos en el Decathlon, jeje.   

viernes, 16 de diciembre de 2011

“GLAMOUR” EN EL TEE DEL 1

Después de haber pasado unos días inolvidables jugando al golf con buen tiempo, conviene hacer una pequeña reflexión sobre nuestra vestimenta veraniega.
Hay que reconocer que con temperaturas elevadas es agobiante jugar al golf, pero no es disculpa para no cuidar la manera de vestir en el campo. Vamos, que si por llevar 20 cms menos de pernera en el pantalón se está más fresco, también iríamos a trabajar en pantalones cortos, supongo yo. Es un deporte y hay que sentirse cómodo, de acuerdo, pero no tiene que estar reñido con las buenas formas y sobre todo si tanto nos gusta… vamos a ponerle un toque distinción, o ¿es que el golf no se lo merece?. Mejor dicho o ¿es que nosotros no nos lo merecemos?
Cuidemos un poco la imagen, porque con suerte hasta nos puede mejorar el juego, ojala!!
En definitiva, para jugar con calor no hace falta ir con pantalones pirata, camisetas de tirante, zapatillas de deporte, ni con el polo por fuera. Existen prendas técnicas y zapatos de golf para el verano, así que usémoslos por favor!!
Solo hay que ver a los profesionales, que casi siempre juegan en lugares con altas temperaturas y no por eso juegan de cualquier manera, al contrario, visten con mucho “glamour”. Podemos poner de ejemplo a los extravagantes Poulter, Parnevik o Daily, o a los más clásicos como Sergio, Goosen o McDowell, buen look!! Me temo que también habría que imitarles en esto, no?
Como ahora es el momento de los buenos propósitos, yo voy a sugerir uno de cara al verano: que todos juguemos con un poquito más de “glamour” y dejemos de vestir como los guiris en Benidorm, a que si Kiko?

martes, 18 de octubre de 2011

A CADA COSA SU TIEMPO, POR FAVOR


Jugar al golf con la debida concentración requiere llevar un adecuado ritmo de juego, aunque no lo parezca, pues es un deporte que se practica al aire libre, andando y aparentemente tranquilo.
No hay que jugar ni muy acelerado ni muy lento. No hay que ser unos “come hoyos”, pero tampoco ir de “pesca bolas”, ni de paseo observando la naturaleza. En cuatro horas y media se puede terminar perfectamente una partida de cuatro jugadores, pues a partir de ese tiempo, uno ya no es capaz de seguir debidamente concentrado.

Como dicen los profesionales “rápido a la bola y lento en la bola”, que es como debe de ser.
En los torneos, donde uno se siente más “profesional”, se ven caídas inexistentes en los greenes, se buscan bolas más que perdidas, y esto hace que parezca imposible acabar. Últimamente viene siendo bastante habitual tardar más de cinco horas, e incluso hasta seis en alguno reciente. Jugar un torneo se está convirtiendo en algo insufrible, se pierden hoyos con mucha facilidad y los atascos son frecuentes e interminables, ¡qué desperación!.
Los jugadores debemos ser más considerados y jugar con mayor celeridad, levantado la bola si es preciso, pero es la organización quien debe tomar las medidas oportunas. Debe controlar la participación, los horarios de salidas, y por supuesto, evitar a toda costa el juego lento. En definitiva, hacer cumplir rigurosamente las reglas de juego, contando si es preciso, con árbitros que las apliquen.
A cada cosa su tiempo, y por favor, al golf cuatro horas y media.

martes, 7 de junio de 2011

AL “GENIO” DE PEDREÑA

Cuando uno se inicia en esto del GOLF - nunca nos arrepentiremos lo suficiente de haberlo hecho - no se imagina lo importante que ha sido para este juego -bueno deporte pues ya es olímpico- la figura de SEVERIANO BALLESTEROS.
Como no podía ser de otra manera y desde esta pequeña columna, es de justicia el tener un reconocimiento al mejor golfista español de todos los tiempos, el genio de Pedreña, el gran SEVE.

Ha sido una satisfacción poder verle jugar ese golf difícil de imitar pues era único, últimamente se han podido ver muchos reportajes de sus momentos mágicos de golf, con sus golpes increíbles, con sus golpes famosos como el del aparcamiento en St. Andrews, como el ultimo putt para ganar la primera jarra de clarete en el Open Británico del año 1979, el de la famosa frase de “la metí!!!!!”, y cuya imagen es el logotipo de su fundación y de su empresa, y esperemos que en breve sea la del European Tour  al que tanto impulsó, como la primera chaqueta verde del Masters de Augusta del año 1980 y otros muchos otros más. Quienes le hayan podido ver jugar en directo han tenido mucha suerte, a los demás solo nos queda el recuerdo y esas imágenes.
Su aportación al golf, tanto jugando, como diseñando campos, y especialmente en su empeño que la Ryder Cup del año 1997 se celebrase en España –en Valderrama GC-  siendo él mismo el capitán del equipo europeo que ganó al americano, ha hecho que en España seamos unos 350.000 practicantes de este maravilloso deporte.
Desde estas líneas solo queda decir “gracias SEVE”.

miércoles, 6 de abril de 2011

ESE “AIRECITO”

Cuando uno se inicia en esto del GOLF - nunca nos arrepentiremos lo suficiente de haberlo hecho - no se imagina lo estresante que es jugar con aire, mejor dicho con viento.
Todos sabemos que el viento es el aire en movimiento, no?, bueno pues cuando ese aire se mueve mucho, pero mucho, mucho más de lo que a unos nos gustaría, jugar al golf es a veces un suplicio. Hace que a uno le cueste mucho mas concentrarse, se está más pendiente de otras cosas que del swing, de que no se nos vuele la gorra, de taparse los oídos pues llega a ser molesto, de empezar a pensar en cuanto hemos de variar los golpes para compensar su fuerza, de sujetarse bien para que no nos mueva, etc. y lo más frustrante sin duda alguna, es ver como un buen golpe, por arte y parte del “airecito”, se trasforma en algo desastroso, acabando debajo de los árboles, en el rough, fuera de límites, fuera del green o lo peor de todo, en el agua de un lago y esto sí que sienta verdaderamente mal. La recomendación técnica es “no luche contra el viento, juegue con él”, pero como demonios hacerlo?
Algunos dicen que hay que saber jugar en todas las situaciones posibles, puede que sea cierto, pero no se puede negar que jugar con una ligera brisita, si es posible al borde del mar, es mucho más agradable que hacerlo en estos campos nuestros tan ventosos, vamos digo yo.  

La verdad que esto es lo que nos toca, no hay remedio, compartir la mayor parte de los días el partido con el Señor y Dios de los vientos Eolo, y esperar que por lo menos juguemos “divinamente”.

martes, 8 de febrero de 2011

LOS SONIDOS DEL SILENCIO

Cuando uno se inicia en esto del GOLF - nunca nos arrepentiremos lo suficiente de haberlo hecho - no se imagina lo importante que es la concentración. Y para estar bien concentrados lo cierto es que hay un elemento fundamental a tener en cuenta, el SILENCIO.
Si uno tiene la suerte de presenciar un campeonato de profesionales, llama poderosamente la atención el SILENCIO que hay en el campo, solo se escucha el impacto limpio a la bola. Antes y durante la ejecución de cualquier golpe no se oye ni un suspiro a su alrededor y si alguien hace algo, por mínimo que sea y que les desconcentre, hay que ver como se lo toman. Como anécdota, no hace mucho tiempo fui testigo de la reacción de un “pro” ante un fotógrafo, que tuvo la feliz ocurrencia de apretar el disparador de su cámara al mismo tiempo que éste iniciaba la ejecución del swing, el golpe fue horrendo y la verdad es que temimos por su integridad física.  
En cambio entre nosotros los amateur el caso es bien distinto, vamos por el campo charlando, sin darnos cuenta que en algún otro hoyo puede estar un jugador al que molestar, ya que aún siendo muy grande un campo de golf, las voces, sobre todo algunas, se oyen una barbaridad. Cierto es que se hace sin intención de molestar claro, pero no es extraño oír “hay una bola en green”, “vaya golpazo”, “la has encontrado?” etc., incluso algún que otro “grito” al fallar un golpe, que pueden llegar a desconcentrar.
Aún reconociendo la dificultad de jugar en SILENCIO, hay que intentar “largar” lo menos posible y todos lo agradeceremos seguro.

martes, 14 de diciembre de 2010

LA “ROYAL AND ANCIENT” Y SUS REGLAS

Cuando uno se inicia en esto del GOLF - nunca nos arrepentiremos lo suficiente de haberlo hecho - no se imagina lo complicado que resulta el jueguecito, porque al margen de pegarle a la bola, se dan cantidad de “situaciones conflictivas “durante sus casi cinco horas, que en muchos casos dan pie a acaloradas discusiones.
Casi todas están reguladas en el inutilizado libro de “REGLAS DE GOLF”, que por si fuera poco se complementa con el libro de “DECISIONES SOBRE LAS REGLAS DE GOLF”, sin lugar a dudas el gran desconocido de los aficionados en general. El “Royal & Ancient Golf Club”, cuna de sabios del golf en el pueblo escocés de St Andrews es el responsable de ellos desde el año 1897.
No hay excusas para no saber qué hacer cuando se produce uno de los múltiples “contratiempos”, no saber cómo dropar (que aún siendo de lo más habitual no se hace adecuadamente), que hacer al perder una bola o al jugar una equivocada, etc., por citar alguno de las más habituales, pero también cuando ocurren otros de los que uno nunca piensa se puedan producir, un pájaro se lleva la bola, se impacte con una línea de alta tensión, una bola se quede colgada en un árbol y otros, más inusuales pero muy curiosos.
Solo nos queda darles una hojeada de vez en cuando, sino como lectura de mesilla al menos cada vez que nos hayan surgido “conflictos de juego” y así aprender poco a poco.
Bueno sería que siguiendo el ejemplo del “Canal Plus Golf”, se diesen más a conocer, reconociendo que deberíamos ser los propios jugadores los primeros interesados y así poder jugar según las reglas del GOLF.

jueves, 14 de octubre de 2010

MALDITO SWING

Cuando uno se inicia en esto del GOLF - nunca nos arrepentiremos lo suficiente de haberlo hecho - no se sabe cuántos quebraderos de cabeza vamos a tener con el MALDITO SWING.

Definir o explicar lo que es el SWING no es fácil, pero lo que sí es realmente fácil es sufrirlo en cada golpe. Podría decirse que es un movimiento corporal totalmente antinatural, oscilatorio, de giro y de balanceo - que hace sentirse a uno raro y muy ridículo- con el cual y mediante un palo de golf intentamos golpear a una minúscula bola y lanzarla lo más lejos posible, casi nada.
 La verdad es que si uno se viese ejecutando el enrevesado movimiento, se pensaría muy mucho el practicar el golf y quizás habría menos golfistas, pues el movimiento se las trae.
Existen multitud de “SWING”, tantos como golfistas, no hay más que observarlos en un campo de golf. Son conocidas las denominaciones de “agro swing”, el “swing de urgencia”, incluso el propio “míster  swing”, y otros más que sin una definición concreta, pero con una estética y una plástica – si se puede llegar a decir de ellos- totalmente singular, tienen un objetivo común.
Lo cierto es que del SWING todos opinamos, pero siempre sobre el de los demás claro, somos bastante osados pues damos consejos al que lo ejecuta, que si bajas mal el palo, que si se te adelantan las caderas, que si entras de dentro a fuera, y bla, bla, bla, no hay nada mejor que escuchar los comentarios que se hacen en una cancha de prácticas, pues allí todos somos unos maestros y todos sabemos que error cometen.
La verdad es que uno se vuelve loco con tanto consejillo gratuito y muy “ profesional”.
Lo más aconsejable es pasar de vez en cuando por el “taller” y que por un módico precio nos ajusten un poco los tornillos, que servirá en el mejor de los casos para ir tirando durante otra temporada.