miércoles, 27 de mayo de 2015

PARTIDO ESTELAR

En todos los torneos profesionales el PARTIDO ESTELAR es aquel que reúne en el último día de competición a los dos mejores jugadores; para entendernos, las estrellas a tenor de sus resultados. Es, como es lógico, el último partido del último día de competición.
En el ámbito amateur, aunque muchos se crean estrellas y haya muchos pseudo-partidos estelares, esto no existe. Estoy seguro que todos tenemos uno en mente. Aunque sea por otros motivos que los de juego, me parece que ese “partido  estelar” pudiera ser aquel en el que nos encontramos a gusto, en buena compañía y que consigue que, aunque juegues rematadamente mal, disfrutes del día. Habitualmente  lo solemos disputar los fines de semana con los amigos; porque en los torneos a veces nos toca jugar con algún…….. , mejor me callo y que cada uno ponga el calificativo que desee y a quien quiera, y en el fondo estamos deseando terminar lo antes posible.
Pero para mí dentro de esos partidos estelares, sé que pueden tildarme de pelota o algo peor por lo que voy a decir, es el que juego con mujeres y muy a mi pesar, pocas veces por cierto. Probablemente, seamos sinceros, en esto hay bastante machismo.
Jugar con ellas es más relajado, nunca se enfadan, no se creen ni las más fuertes ni las mejores; tienen muy claro sus objetivos y aunque se exigen, nunca lo hacen más de lo necesario. Van siempre por la calle, al tran tran, y jamás pierden bolas. Tienen un swing fluido y suave. Un partido con estas actitudes, te transmite tranquilidad y paz. Y que conste que son muy competitivas, pero ciertamente menos que nosotros. Será la naturaleza humana, sospecho.
A propósito de esto, no entiendo porque en muchos torneos se empeñan en hacer diferentes categorías entre mujeres y hombres, con clasificaciones distintas y con premios diferenciados. Que yo sepa al golf se juega por hándicap, con salidas desde diferente sitio –tees de rojas para ellas y amarillas para nosotros- para compensar posibles diferencias físicas, así que esa discriminación –aunque sea positiva pero algo machista- ni la entiendo ni la comparto.
Bueno, desde aquí quiero mandar un beso a mis “estelares” compañeras de juego, mis albatrillas –Begoña, Chus, Pilar, María- y a las que las considero también como tal, Maite y Teresa con las que siempre, siempre es un placer jugar.
Espero seguir jugando muchas más veces en Partidos Estelares con mujeres, si ellas me aceptan por supuesto.  

viernes, 27 de marzo de 2015

EL ANSIADO “HÁNDICAP”, Y?...

Como casi todo el mundo sabe, en el golf la manera de estar “clasificado” es por el hándicap.
Cuando uno empieza a dar clases solo espera que le den cuanto antes el ansiado “hándicap” y… poder a salir al campo a  jugar. Y después cuando ya nos hacen la pregunta típica de ¿tú qué hándicap tienes?, es cuando nos sentimos realmente jugadores de golf de pleno derecho.
Los campos se diseñan para realizarlos en un determinado número de golpes en total, es lo que se denomina el par del campo, que generalmente es 72. A grosso modo y sin contar la dificultad del campo o “slope”, el hándicap se puede definir como el número de golpes de más que deberíamos dar sobre el par del campo. A mayor hándicap mayor número de golpes y vivecersa.
El objeto del hándicap es que sea un fiel reflejo del nivel de juego de los jugadores, para que puedan competir entre sí en igualdad de condiciones jugadores con diferente nivel, equilibrando el resultado con el hándicap de cada uno.
La idea es muy acertada desde luego, pero personalmente creo que el hándicap no es un fiel reflejo del “nivel real” de golf de cada uno. Y me explico. Ese maldito, o bendito según se mire, hándicap, solo se refleja eso, los golpes, un simple número, un resultado sin más, pero no expresa otras cosas tan importantes y elementales en el juego del golf, como son el conocimiento de las reglas, el saber comportarse en el campo, las reglas de etiqueta, etc…  que si dan nuestro nivel real de golf. No debería reflejar solo el número de golpes que hemos hecho en una vuelta, sino algo más general.
Todos hemos jugado alguna vez con alguien de hándicap bajo –la elite del golf amateur-, con un swing más o menos aceptable y bonito, pero cuyas formas en el campo dejaban mucho que desear, sin saber comportarse, sin saber droparse, siendo algo “flexibles” en la aplicación de las reglas por su desconocimiento, o no, y que quizás por ello ese hándicap tan bajo. Esto es inaceptable en mi opinión.
Para mí el golf es algo más que simplemente golpes, aunque es cierto y no voy a negarlo que con ellos se ganen torneos y cañas los fines de semana a los amigos.
Un idea absurda que se me ocurre podría ser la de jugar alguna vez, en ver quien rastrilla mejor los bunkers, ver quien se dropa o alivia mejor, ver quien conoce mejor las reglas y no en ver quien hace menos golpes. Sé que es una solemne tontería, lo reconozco y pido perdón por ello, pero lo dejo como una reflexión.

martes, 20 de enero de 2015

SENTIDO COMÚN

Aunque se suele decir que es el menos común de los sentidos, por fin se ha aplicado el “sentido común” en el asunto del campo de golf de Saldaña.
Viene esto al caso porque recientemente su Señoría ha dictado “medidas cautelares” en el proceso judicial abierto, y con el fin de no perjudicar tanto a jugadores como a empleados, el acceso al campo ha sido despejado y es ya una realidad. Durante varios meses no ha sido posible por ciertas “actuaciones coercitivas” que bloqueaban la entrada.
Sin entrar a valorar el fondo del asunto, Dios me libre, pero como parte sufridora y por tanto con opinión, creo que parece totalmente obvio y evidente lo injusto de ocasionar un perjuicio innecesario a terceras personas ajenas al mismo y que nada tienen que ver en él. Durante bastante tiempo los que hemos ido a jugar, hemos sufrido sin comerlo ni beberlo y de manera arbitraria, las consecuencias de dichas “actuaciones”, teniendo grandes dificultades para el acceso al campo, haciéndolo por caminos vecinales, o en el peor de los casos incluso sin él, al estar bloqueada la entrada por diverso material.
Esperemos que de una vez por todas se reconduzca la enrarecida situación y todo vuelva a la normalidad, se use el sentido común claro, y si hay que resolver asuntos pendientes que sea en otras instancias y no con medidas sibilinas, pero sin ocasionar daños injustos.
Evidentemente es solo mi opinión y por supuesto mi deseo personal, pero imagino que compartido con más jugadores que como yo solo queremos jugar al golf tranquilamente. 

Lo dicho, seamos sensatos aunque sea por una vez, que reine la cordura y en fin que podamos jugar al golf en paz de una vez por todas. Ah y por favor que no paguen justos por pecadores.

jueves, 13 de noviembre de 2014

FLEXIBILIDAD EN EL GOLF

Como decía mi amigo el Breta “cuando una norma se flexibiliza tiende a desaparecer”. Esto viene a cuento porque en los últimos años el golf ha tendido demasiado a flexibilizarse haciéndose mucho más comercial, cosa entendible por otra parte dados los tiempos que corren, cambiando muchas formas de actuación que le habían hecho distinto, flexibilizándolas o incluso desapareciendo en el peor de los casos. Ejemplos hay muchos y todos tenemos alguno en la cabeza.
Desgraciadamente se confunde el rigor con las trabas.
Empezando por la obtención del hándicap, que lamentablemente es solo cuestión de dar un número mínimo de clases y…. “violà” ya tenemos 36 o en algunos casos el 28.Y sin tener ni pajolera idea de normas de etiqueta, de reglas de golf y sobre todo de saber comportarse por el campo, muy importante por lo que afecta a todos los demás, uno ya está preparado y dispuesto para jugar al golf, o a algo parecido.
De los torneos que se puede decir, desde escoger los horarios de salida- el famoso “pronto por favor”- y no jugar cuando a uno le toque por su hándicap; a los partidos de amigos, porque claro hay gente que solo puede jugar con ellos -así luego esos resultados espectaculares -. También es habitual apuntarse y luego sin avisar y sin motivo alguno no aparecer a jugar; y aunque en menor medida, pero pasa, el retirarse ante la imposibilidad de acabar el recorrido por un compromiso adquirido, aún sabiéndolo con anterioridad por supuesto, o lo que es casi peor, retirarse por ir jugando mal y no querer entregar la tarjeta por vergüenza al “ridículo” del resultado.
Son comportamientos que no deberían de ser tan habituales, solo en casos excepcionales.
Por último y muy importante es la relajación en el cumplimiento del tiempo necesario para jugar un hoyo y por tanto para terminar un recorrido. Tanto es así que incluso en algunas tarjetas de recorridos de algunos campos viene ya indicado el tiempo prefijado para cada hoyo. No es de recibo la perdida continuada de hoyos en algunas partidas, con el consiguiente atasco y la desesperación para los demás. Se debería controlar rigurosamente, dando los oportunos avisos e incluso con descalificación en los torneos por perdida de hoyos. Se ha dado el caso reciente de que el ganador de un torneo iba en un partido que perdió varios hoyos, ralentizando el mismo y sin tener ninguna advertencia.
Aunque pueda parecer una crítica no lo es, es solo una reflexión en voz alta para que esto no se nos vaya de las manos. Seamos serios.

lunes, 22 de septiembre de 2014

“ESCAPADAS GOLFISTICAS”, QUE NO GOLFERAS

Prácticamente todas las provincias españolas tienen uno o varios campos de golf. Y aunque estamos en tiempos de crisis (estos políticuchos se empeñen en decirnos que ya no) y el bolsillo no está muy boyante, el hacerse de vez en cuando una “escapada golfística”, que no golferas para los malpensados, es una de las cosas más agradables que tiene este deporte.
Las escapadas de un solo día son las más asequibles lógicamente, el desplazamiento es corto y el reparto de los gastos del mismo las hace más llevaderas. Además entre clubs de campos próximos hay acuerdos muy buenos, con green fees y comidas que invitan a darte un capricho de vez en cuando (sobre unos 25 euros). Es muy recomendable, si se puede claro, ir a pasar el día a algunos campos cercanos como Rioja Alta en Logroño, Larrabea en Vitoria o Laukariz en Bilbao, a no más de una hora y media de viaje, en los que además de ser unos campos espectaculares, el trato es magnífico y se come pero que muy bien. Hay que aprovechar las fiestas locales o tomarse un día libre, merece la pena de verdad. Yo en breve lo haré, eso espero jeje

Ni que decir tiene que ya pasarse unos días fuera de aquí jugando al golf es bastante mejor. Algún puentecito de los que tenemos invita a ir un poco más lejos y aprovechar alguna de las increíbles ofertas existentes. Recientemente lo he podido comprobar, ya que algunos “albatros” nos hemos ido al Balneario de Mondariz en Pontevedra a jugar un torneo organizado por Golfspain con todo incluido; green fees, polo, bolas, tentempié, cenas (una de ellas mariscada, con unas pedazo cigalas ummm), hotel y desayuno buffet, e incluso una degustación de gin tonics ¿qué buenos verdad albatrillas? (400 euros los 3 días). Si se puede, no es nada caro. Sería una “gran escapada” como las que hace ya tiempo la “Peñita” disfrutaba varias veces al año. Listos ellos sí señor. 
  
Todo depende del bolsillo de cada uno, pero lo que es claro que ningún otro deporte te da estas posibilidades, así que intentemos aprovecharlas. Venga entonces, empecemos por comprarnos una hucha en los chinos y después tacita a tacita a meter eurillos en ella. Allí os espero, porque yo ya he empezado a ahorrar.


jueves, 19 de junio de 2014

UN POQUITO DE...CORTESIA, ¡¡¡POR FAVOR!!!

Son varios los amigos que me han sugerido escribir sobre la falta de… CORTESÍA (por no decir educación) en el campo de golf. Aunque ya escribí algo en algunos artículos anteriores, especialmente sobre el rastrillado de los bunker y el arreglo de piques, creo que es hora de darnos un nuevo toque de atención (me incluyo por supuesto) y comportarnos con mas educación teniendo en cuenta las normas de etiqueta.
Según la definición de la Real Academia de la Lengua, la CORTESÍA es una “demostración o acto con que se manifiesta la atención, respeto o afecto que tiene alguien a otra persona”, y según Wikipedia, la CORTESÍA es un “comportamiento humano de buena costumbre; en la mejor expresión es el uso práctico de las buenas costumbres o las normas de etiqueta”. Estas dos definiciones ya por si solas son muy demostrativas, hagamos lo que dicen de una vez por todas y por respeto a otros jugadores comportémonos con buenas costumbres en un campo de golf.
No es de recibo entrar en un bunker y sufrir la falta de rastrillado, no solo del sitio donde cae la bola sino también de todas las huellas que dejamos al movernos por él; me contaba uno de esos amigos que en una ocasión llamo la atención a una persona al ver que no rastrillaba y la respuesta fue que no lo hacía para no perder tiempo y paralizar el hoyo ¿es así Antonio?, pero qué tontería ¿no? Además de no arreglar los piques, y mira que es fácil eh; hay otros hechos cada vez más habituales, el no dejar las estacas de señalización y de prohibición de paso colocadas en su sitio una vez efectuado el golpe, el tirar las cajas de bolas vacías por el campo, el no recoger los tees rotos en las salidas de los hoyos, y alguna más que todos recordamos ahora.
Pongámonos manos a la obra en esto de la CORTESÍA, que será mejor para todos sin duda alguna, y a los clubs, también responsables por supuesto, solo decirles que hagan exigir el cumplimiento de estas normas tomando las medidas oportunas que estén en su mano, que son bastantes, incluso las disciplinarias si fuera preciso.

lunes, 5 de mayo de 2014

SE ACABÓ LA HIBERNACIÓN Y VOLVEMOS ¡¡¡A JUGAR!!!

Pasada ya la época de hibernación golfística, unos 6 meses más o menos -como la de los osos polares- en este nuestro gélido Burgos, recibimos con gran alegría el mayo “florido y hermoso” donde a partir de ahora poder disfrutar por fin de nuestros campos de golf. Que largo se hace el invierno, ¿verdad? Así como decía Joaquín Prats en aquel famoso programa de televisión, volvemos ¡¡¡a jugarrrrrrrr!!!, porque hasta ahora no lo hemos hecho ya que solo han sido paseos por el campo para oxigenarse un poco.
Es hora de empezar a quitarse prendas de abrigo, las térmicas, forros polares, cortavientos, orejeras, gorros de lana, guantes, trajes de agua, paraguas, etc., y un sinfín de ropa que no nos ha dejado fluir libremente nuestro bonito y natural swing. La verdad es que es así es imposible hacer un giro medianamente redondo. Somos “jugadores cebolla” de tantas capas de ropa que llevamos para subsistir como podemos al clima que tenemos por estos lares.
También hay que reciclarse técnicamente. Es un buen momento, siempre lo es desde luego, para ir a la cancha de prácticas y tirar algún cubito de bolas; es incluso recomendable dar unas cuantas clases, porque con el frio que hemos pasado uno pierde hasta la poca técnica que tiene. Hay que pedir hora en el taller de los Ander, Guaty, Tomás, Dani, Carlos o Miguel Ángel, para una buena puesta a punto y cambio de aceite golfístico. Tenemos que pasar la ITV del juego lo antes y lo mejor posible.
Hay que rebuscar en el trastero y ver donde guardamos la ropa más ligerita y apropiada para estas épocas que nos van a venir de una vez por todas. Esos polos de manga corta, que me decís de las bermuditas eh, las gafas de sol, la cremita para el bronceado, uysss que bien, o sea un cambio total en el fondo de armario.
De todas formas no cantemos victoria por si las moscas, porque el refranero castellano es sabio y tiene toda la razón, y más o menos dice que “hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo”, y lo cierto es que todavía hace un fresquito de mucho cuidado.

viernes, 28 de febrero de 2014

“ENDORFIGOLF”

De casi todos es sabido que hay unas hormonas corporales que actúan como analgésico y euforizante mental, que en su liberación producen una gran sensación de felicidad, son en efecto las señoras ENDORFINAS.
Hay varias formas de producir esta llamada “droga de la felicidad” y entre una de ellas se encuentra el jugar al golf, según estudios realizados. ¿Sorprendido eh? Son varios los motivos que hacen que jugando sintamos ese efecto de felicidad, aunque a veces es más bien de frustración dado los resultados obtenidos, siendo esta placentera sensación una de las razones por las que nos engancha tanto este maldito juego, digo yo.
Evidentemente en primer lugar el EJERCICO FÍSICO es el motivo más importante para la producción de las susodichas hormonas. Estar cinco horas caminando al aire libre y realizando aproximadamente unos 100 swings o más, no cabe duda que es sano. Se queman aproximadamente unas 100 calorías, se reduce el colesterol y se ayuda al stress; además es un gran entrenamiento cardiovascular y hace que mantengamos los músculos en forma y las articulaciones flexibles, bueno a los artríticos lo cierto es que imagino que poco, pero bueno, que te voy a contar Javi que no sepamos eh!! Esto dicen los expertos y no hay que contradecirlos por si acaso.
Otro buen estimulante que produce endorfinas es la RISA. Y no me digáis que jugando al golf nunca os reis porque no os creo, yo desde luego lo hago, sobre todo al ver lo malos que somos. Claro, a menos que seáis unos amargados o que os lo toméis demasiado en serio. Unas “jarrillas” de salida, un buen “rabazo” en mitad de la calle, sin contar una bola en el bosque, o en el lago, o un fuera de límites, son a veces motivos de risa, aunque sea contenida. Venga decid la verdad eh!! sobre todo si hay cañitas de por medio.   
Las RELACIONES HUMANAS es otra de las razones que hacen que nos sintamos felices en esas horas de golf. Nunca se juega solo y en esas casi 5 horas compartimos bastantes cosas, vivencias, charlas, chistes, cotilleos, etc. Bueno y si estas relaciones llegan a mas ni te cuento, porque hay veces que alguna parejita tarda mucho en encontrar una bola perdida en el bosque, uy uy uy, jaja.
Todo esto sin contar con el DESAFIO DEL JUEGO, al poder competir con gente mejor; o el DESAFIO MENTAL, al tener que superar las muchas trampas y situaciones que ocurren durante el juego, calculo de distancias, elección de palo, etc que son muy saludables para mover la materia gris del cerebro, y hacen se liberen hormonas a mogollón.
Bueno resumiendo, que el golf produce endorfinas para dar y tomar, así que bendito sea este juego nuestro, el ENDORFIGOLF.

miércoles, 1 de enero de 2014

JUGAR SOLO? NO GRACIAS

Al golf se puede jugar solo o hasta cuatro jugadores máximo, aunque a veces no nos deberían dejar jugar a ninguno por lo mal que lo hacemos.
Seguramente alguna vez lo hayamos hecho, me refiero a jugar al golf nosotros solos, pero a mí me parece algo aburrido al que le falta un ingrediente importante como es la compañía, ya que es el único deporte en que se puede hablar mientras se va jugando. Solo si te lo planteas como un entrenamiento puede tener algo de interesante. En este caso normalmente uno empieza seriamente, jugando dos bolas y apuntando el resultado de cada una de ellas como si fueran dos partidas diferentes, pero llega un momento en el que los golpes no son todo lo buenos y se empieza por repetirlos, en otros casos la bola se va a un sitio difícil de jugar y uno se la coloca mejor, y así se van haciendo poco a poco trampillas sin importancia, que al final hace que los resultados sean tan excelentes como falsos. Además, a los que no vemos bien, es una gran ayuda para ver y encontrar las bolas.

Por eso, el tener un grupo fijo para jugar es una de las cosas más bonitas del golf. El quedar, por whatsapp si uno está a la última, unos días antes para jugar, coger horas de salidas, confirmar la asistencia y por último en el tee del 1 tirar bolas y organizar las partidas, todo esto tiene su encanto. Bueno y sin contar los viajes de golf claro, que eso es otra historia.
En todos los campos habrá grupos de juego e imagino que hasta a algunos se les habrá puesto un nombre cariñoso, en Saldaña y Lerma están los Rubios, los Gorruchos, los Reguladores, los Divinos, y la gran Peñita como no. No me puedo olvidar de mi grupo los Albatros claro -de ahí el título de esta columna de golf que escribo con mucha osadía y sin ninguna pretensión por mi parte-  y con los que me encanta jugar. Mis “albatrillas”, Chus, Begoña, María, Pilar y últimamente Mar, y como no los “albatrillos”, Andrés, Javi, Mauri, Miguel Ángel, y los incorporados después Susilla, Roberto y José Mari, no pudiendo olvidarme de los que lo dejaron, Adela y Marce, el Delgado, y el Breta, que no se me podían olvidar y a los que se les echa de menos.

Disfrutar de los amigos y lo dicho, jugar solo? no gracias.

miércoles, 16 de octubre de 2013

CRISIS, Y NO DE JUEGO PRECISAMENTE

Crisis? What Crisis?, como el título del álbum del grupo británico Supertramp de los años setenta, esa es la pregunta que se hacen algunos políticos porque no la sufren en sus carnes, y aunque la nieguen o la llamen “recesión” o “crecimiento negativo” lo cierto y obvio es que estamos en inmersos en una gran CRISIS. Lógicamente también afecta al mundo del golf.
El número de licencias federativas ha sufrido una disminución muy importante en estos últimos años. De los 335.000 jugadores federados en enero del año 2010 hemos pasado a los 300.000 en enero del año 2013, además con una bajada en picado de casi el 9% en los cinco primeros meses de este año, llegando a estar federados actualmente unos 285.000 jugadores, casi como en al año 2006. La crisis hace que cada vez seamos menos los que jugamos.
Las empresas patrocinadoras ya no pueden destinar lo que hace unos años venían haciendo para organizar torneos de golf. No solo en el ámbito amateur, como se apuntaba con cierta añoranza en el artículo anterior por ser pocos y sin ningún atractivo, sino también para los jugadores profesionales, en parte porque las administraciones públicas (Junta de Andalucía, Diputación de Castellón, etc) tampoco destinan ya ningún fondo a estos fines y si a “otros”. Por poner un ejemplo, en España hace unos cuatro años se organizaban seis torneos internacionales para profesionales del European Tour y durante este año solo uno y gracias.
Vemos con pesar como se cierra algún campo de golf, o como se dejan de realizar adecuadamente los cuidados de los campos y sus instalaciones, pues el mantenimiento es costoso y las plantillas reducidas. A pesar de que los green fees tengan precios de hace 10 años y haya ofertas chollo combinando estancias en hoteles y golf, cada vez se juega menos. Esto es evidente. Es difícil, pero hay que hacer grandes esfuerzos imaginativos, tanto desde la federación como desde los mismos clubs e inventarse fórmulas geniales para evitar este descenso de practicantes. 
Por último las tiendas de material de golf, incluidas las de los propios campos y las de las áreas deportivas de las grandes superficies, o cierran o están bajo mínimos, no hay más que echar una mirada.
Lo dicho, el golf está en crisis, y no de juego precisamente, esperemos que pase rápido el chaparrón y veamos pronto los anunciados “brotes verdes” de la recuperación y volver prontito a la ansiada normalidad de hace unos años. Mientras apretarse el cinturón y jugar de vez en cuando.

sábado, 10 de agosto de 2013

AQUELLOS MARAVILLOSOS......TORNEOS

Los que ya llevamos algunos años jugando al golf recordamos con cierta melancolía las buenas épocas de los torneos. Empezaban en el mes de mayo y duraban hasta final de octubre, con el mes de agosto de descanso, todos los sábados y domingos. Eran otros tiempos en el que había muchas empresas patrocinadoras.

Quien no recuerda en primer lugar, en los torneos locales, el Antolín, el de más afluencia de participantes sin duda alguna y que se realizaba en dos días; el Pérgola, famoso por las gorras de colores de regalo; el Perodri, con el sorteo de un anillo de brillantes; los de los colectivos de Médicos y de Aparejadores; el Unicef; y un largo etcétera. Entre los torneos que se realizaban en circuito nacional hay que destacar sin duda, el Viajes Halcón, con muy buenos viajes en el sorteo, recuerdo uno de una semanita a Cuba y a quien le toco; el incombustible Gambito, que aún perdura a pesar de la crisis y que con una carpa de avituallamiento en el tee del 9 y una degustación posterior de gin tonics, es de lo más jugados; el Rolex, cuyo premio era un “peruco” de la marca y al que asistían muchos “emboscados” de otras provincias; los de la marcas de coches, BWM, Audi, Volvo, cuyas finales nacionales se jugaban en auténticos campazos, en fin, la lista sería larga y todos empezamos a recordarlos con melancolía.

El ambiente en el club esos días era algo especial, nada más llegar al aparcamiento se veían banderolas, cartelones, coches de muestra, etc... En la casa club azafatas dándote la bienvenida que te obsequiaban con lo que ahora se llama “welcome pack”, consistente fundamentalmente en un polo conmemorativo –todavía tenemos en casa alguno sin estrenar-, la correspondiente caja de bolas, y algún que otro accesorio golfístico -arreglapiques, bolsas de viaje, paraguas, gorras, toallas, etc.- para nuestro ajuar golfístico. ¡¡Si es que daba gusto apuntarse solo por lo que te daban!!

En el vestuario se notaba cierta inquietud, y en el putting green reinaba un tenso silencio esperando la hora de la salida en el tee del 1. A medio recorrido no podía faltar el famoso bocata de lomo. Una vez acabado, las listas provisionales en el tablón de anuncio congregaban a los curiosos y los que tenían oportunidad de ganar el torneo.

Y por fin la entrega de premios y sobre todo el deseado sorteo de regalos, en el que todos esperábamos impacientes oír nuestro nombre, y sino gritar ¡¡aguaaa!! por la ausencia de un nombrado y así tener una nueva oportunidad. ¡¡Vaya sorteos, vaya regalos!!

Bueno pues con agradecimiento a los patrocinadores pasados y presentes, solo nos queda recordar, no sin cierta nostalgia y como el título de la famosa serie de televisión, AQUELLOS MARAVILLOSOS… TORNEOS.

lunes, 17 de junio de 2013

HOYO 19, EL MÁS EMBLEMATICO

Todos los campos de golf tienen unos hoyos que, o bien por su belleza, o por su dificultad, o por sus vistas, o por su entorno, o por un sinfín de detalles, hacen que destaquen sobre el resto y que estos pasen mucho más desapercibidos. Incluso hay algunos que se convierten en los hoyos emblemáticos del campo y hasta se suelen utilizar como sus distintivos, el árbol del hoyo 18 de Pebble Beach en California, el faro del hoyo 9 de Turnberry en Escocia, etc. 
En nuestros campos seguro que todos tenemos algunos y ahora nos acordamos de ellos. Pero si hay uno, que en todos los campos destaca sobre los demás y que sin duda es el más emblemático es… el HOYO 19, o sea el bar del campo jeje. ¿A que si? en ese coincidimos eh!!
No hay duda que es el hoyo que tiene la mejor calle, el mejor green, incluso la mejor vista jeje, pero casi siempre lo que tiene es la mejor barra de pinchos. Es el hándicap más fácil. Da gusto jugarlo.
En él se hacen los comentarios del juego, se recuerdan los buenos - muy pocos por cierto- y malos golpes incluso escenificándolos, se revisan de nuevo las tarjetas porque siempre hay problemas en la suma de los puntos, se pagan por quien corresponda las cañas y los pinchos de la partida, por supuesto se pagan también las correspondientes “jarilllas” si las hay, y se discute, con vehemencia por supuesto porque todos tenemos la razón, sobre la aplicación de las reglas en alguna situación ocurrida en el campo.
Ese ratillo después de jugar es lo mejor del golf sin ninguna duda. Ya totalmente relajado, contento o desilusionado según nos haya ido el día, pero siempre con ganas de volver a jugar para hacerlo mucho mejor, al menos eso creemos. Esto es lo que engancha del golf. Bueno y no nos engañemos, esas cañas ganadas que saben muy bien y son el mejor premio.
En lo que estaremos siempre todos de acuerdo es en ser de los “Amigos del HOYO 19”.

viernes, 19 de abril de 2013

AUGUSTA, CAMPO MASTERS

Entre los motivos por los que uno puede aficionarse a jugar al golf, hay uno que aunque no se entienda nada del juego tiene su peso. Me refiero a los campos de golf. Es el único deporte que se desarrolla íntegramente en la misma naturaleza, entre árboles, plantas, lagos, etc.
Todos los campos tienen su encanto sin duda alguna, pero hay uno que es especial, es un autentico placer ver jugar allí el famoso MASTERS, me refiero al mítico campo del AUGUSTA NATIONAL, en la ciudad de Augusta en Georgia. Es la relación perfecta entre el golf y la naturaleza.

Es un campo con personalidad y en el que todo es impactante. Flanqueando el camino de entrada hay plantados 60 magnolios, árboles característicos del campo, que dan nombre a la MAGNOLIA LANE que llega hasta la casa club y cuyas flores se han convertido en uno de los elementos más reconocibles del mismo. Cada hoyo tiene el nombre de la flor, arbusto o árbol que destaca alrededor de sus calles o greenes; así el hoyo 5 “Magnolia”, el hoyo 10 “Camelia”, el hoyo 13 “Azalea”, pasando por el Jazmín, Olivo, Cerezo, Abeto, Acebo y así hasta los 18 hoyos. Sus bunkers son de polvo de mármol blanco, que contrasta con el verde las calles y greenes. La zona más bonita y más temida del campo es el AMEN CORNER, formada por los hoyos 11,12 y 13, de un colorido asombroso.

A mí hace más de 25 años el campo me engancho. Si saber lo que era este deporte que ahora me apasiona, ver por televisión esas imágenes hizo que me aficionase a verlo y luego a practicarlo.

Las palabras de Olazábal son significativas “Si tuviese que escoger la última vuelta de golf de mi vida sería sin duda alguna en el MASTERS DE AUGUSTA”.

Lamentablemente nos tendremos que quedar con las imágenes, eso sí y soñar en jugar algún día en AUGUSTA, mientras conformarnos con nuestros campos que no están nada mal.

domingo, 17 de febrero de 2013

EMOCIONES “RYDER”

Han pasado casi 6 meses desde que el equipo europeo ganase el trofeo más emblemático y deseado para un jugador profesional de golf, la “RYDER CUP”.

 Para que se sepa, es después de las olimpiadas y del mundial de fútbol el acontecimiento deportivo más seguido, unos 60.000 espectadores a diario y en directo, y unos 400 millones por televisión, ¡¡una barbaridad!!, comparando su duración de 3 días. Y eso que el golf es un deporte aparentemente minoritario y elitista, que si no llega a serlo a saber cuál sería su repercusión.

Creo que los apasionados a este deporte ya conocemos lo que este confrontamiento golfístico entre los equipos de Europa y USA engancha, pero para los no aficionados puede ser totalmente incomprensible pues parece que el golf no trasmite nada al considerarlo frío y distante. Nada más lejos de la realidad desde luego, el ambiente es algo increíble y te llega emocionar.

Esta 39º edición celebrada en el campo de Medinah, cerca de Chicago en el estado de Illinois, ha sido sin lugar a dudas la más emocionante de todas las que se recuerden. Con muchas connotaciones emocionales - el recuerdo de Seve - y una tensión indescriptible con la remontada fantástica del último día.

Quien no lo pudo ver en directo, tiene una oportunidad de hacerlo con el magnífico reportaje realizado por Canal + Golf, y titulado muy acertadamente “El milagro de Medinah” pues desde luego que lo fue la remontada realizada. Es muy recomendable poder verlo o descargarlo de Youtube y disfrutar sin ningún género de dudas las emociones “RYDER” que se trasmiten aun sabiendo el increíble resultado.

Lástima que se celebre cada dos años, así que a esperar al año que viene en Escocia y mientras a ver el reportaje y disfrutar.

viernes, 14 de diciembre de 2012

EL PEQUEÑO OBJETO



Terminando con el repaso a los objetos que se utilizan en el juego del golf, hay uno que cada vez se está usando menos por lo que se ve en los greenes. Es ese de forma redonda, que a lo mejor ya ni lo tenemos en la bolsa, y mucho menos lo llevamos en el bolsillo del pantalón. Lo regalaban antes en los torneos con el arreglapiques y con la bolsa de tees, ¿os acordaís?
Ahí va una pista, la regla 20.1 indica que: “La posición de una bola que ha de levantarse DEBERÍA marcarse colocando un MARCADOR DE BOLA, una pequeña moneda u otro objeto similar inmediatamente detrás de la bola”.
Ya habéis caído eh!! efectivamente es un MARCADOR.

Va siendo cada vez más habitual ver la superficie de los greenes rayadas o con agujeros del tamaño de un tee, además de los piques. Está claro que es porque la bola se marca de diferentes maneras, con flechas, cruces o poniendo un tee, que aunque pueda estar admitido, pues la regla dice claramente “debería” y no “deberá”, lo cierto es que luego especifica la manera correcta de hacerlo, y ahí aclara que con un objeto similar a una moneda, o sea un MARCADOR de forma normalmente redonda, y no dice nada de rayar o de utilizar otros objetos punzantes.
Da la impresión que todo es debido a esa desidia que va imperando poco a poco en este deporte, da igual no rastrillar los bunkers, no reponer las chuletas en las calles, no arreglar los piques en los greenes, no droparse bien marcando con tees la zona en donde jugar, no dar el paso, no jugar con algo de silencio, etc... añadiendo ahora lo del MARCADOR. Bueno a lo mejor es exagerado, pero por desgracia va ocurriendo muy a menudo.  
Se van perdiendo muchas cosas que al golf le hacían diferente y que por algo se han llamado Normas de Etiqueta, no nos cuesta nada llevar un MARCADOR, que es un objeto muy pequeño que ni pesa ni molesta.

martes, 16 de octubre de 2012

¡¡ JARRILLAS !!

A quien no le ha pasado alguna vez, bueno y más de una claro, que en ese primer golpe desde la salida del hoyo, concentrado en mandar la bola lo más lejos posible, no hemos llegado ni al tee de las chicas, ese fatídico tee de color rojo.
Después del “brutal” impacto a la bola, el camotón dado hace que la bola vaya rodando poquito a poco y lentamente, como en los dibujos animados, no haciendo la distancia deseada, a veces ronda los 2 centímetros jaja, o incluso para mas sorna y desgracia nuestra la bola queda por detrás de las barras de salida, por un inverosímil retroceso o un rechace contra un árbol, y entonces hemos oído decir por detrás nuestro, con algarabía, risas y mofa eso de ¡¡¡ JARILLASSSSSS!!!.

¡Qué horror!, ¿pero cómo es posible hacer esto? nos preguntamos lamentándonos amargamente, mientras nuestros graciosos compañeros de partida siguen con las bromitas, que si un bonito swing, que si un golpazo, que vaya approach, haciendo a la vez un gesto con la mano como el del logo de Cruzcampo.
A veces la bola se queda cerca del fatídico tee, creando dudas, y hay que sacar el “jarrillómetro” y ver si por escasos centímetros hemos sobrepasado la marca roja. Si ha sido así, puff que satisfacción, incluso más que si hubiésemos pegado un driver de 300 mts. Hemos salvado otro hoyo sin pagar cañas y eso se agradece.
Si es que ponen las barras rojas con muy mala idea, muy lejos, como vamos a llegar a pasarlas, que se creen. Yo he visto dar hasta 3 golpes para sobrepasarlas, y claro el amigo en cuestión se ha quedado como “El Jarris”, aunque ya las pase de sobra.
Ojo que nadie está libre y todos somos carne de jarrillas, así que menos guasa, que el destino es muy cruel y vengativo. Pero mientras, a disfrutar de esa cañita gratis o varias, que a veces se acumulan.

viernes, 10 de agosto de 2012

¿QUE HIERRO TIRO?, PUES UN 7

En la bolsa de golf todos llevamos un hierro que es como la famosa navaja suiza multiusos de Victorinox, que vale para todo y para cualquier situación, seguro que lo utilizaría hasta el mismísimo MacGiver en sus películas si jugase.
Ese hierro que nos da confianza en cualquier momento y con el que podemos intentar cualquier golpe, bajo, alto, cerrado, abierto. ¡¡Tachan!!!, me refiero al … hierroooo 7. ¡¡Qué haríamos sin él!!
Cuando empezamos en esto del golf, en las primeras clases siempre lo hacemos con un hierro 7, ¿por qué será?, es un misterio sin descubrir todavía.
Creemos que solo se juega al golf con este hierro y nos vamos haciendo a él desde un principio, pero los problemas vendrán cuando tengamos que utilizar el resto de los hierros y entonces las dudas sobre cual tirar empezarán a surgir.
En esos momentos iniciales uno se siente muy a gusto con él y se le va cogiendo cariño, es el compañero infatigable en la cancha de prácticas, es el principio de una larga amistad. Se van dando golpecitos de unos 100 mts, pero vemos que con el resto de los palos también ¿entonces para qué sirven los demás?, quien no se ha hecho alguna vez esta pregunta.
Bueno, y como a todos nos habrá pasado después hay días que uno no le da ni a un bote, se pierde el swing, eso se dice, y la confianza ¿qué hacer entonces?, muy fácil, volver a jugar solo con el hierro 7 y poco a poco empezar a recuperar esas sensaciones perdidas y reencontrarnos con nuestro swing perdido.
Tengo un amigo que ha jugado hoyos completos con el hierro 7 y con muy buenos resultados doy fe, ¿tengo razón Miguel?

martes, 12 de junio de 2012

EL ARREGLAPIQUES, ¡¡RARO!!, ¡¡ RARO!!, ¡¡ RARO!!

Siguiendo con la relación de artefactos raros!! raros!! raros!!, como diría el entrañable “Papuchi”, que se pueden utilizar jugando al golf, se encuentra el gran olvidado ARREGLAPIQUES.
Sé que alguno ha puesto cara de extrañeza al oír este nombre, ¿verdad?
Es difícil, lo sé, pero a veces pasa que después de un golpe nuestra bola describe una parábola casi perfecta y cae a plomo en un green, no todos van a ser ” rabazos”,  y entonces se hace una marca de la bola, bueno según sean los greenes claro, solo en aquellos donde son receptivos y no tambores como los de por aquí, que se llama PIQUE.
Hay greenes que parece que tienen la viruela de tanto pique. Y es por no utilizar ese raro artefacto, que con sus dos puntas parece un pincho.
¿Cuántos lo llevamos en el bolsillo?
Imagino que pocos, viendo cómo están los greenes con su aparente celulitis, y eso que el artilugio no ocupa mucho lugar en el bolsillo, aunque si bien es cierto que con el movimiento a veces pincha el muslo y duele,  y ese si que es un motivo para no llevarlo, sin duda alguna.
Creo que no haría falta explicar cómo utilizarlo, pues es más fácil de manejar que el ya conocido “rastrillo” y se necesita mucho menos esfuerzo;  pero por si acaso, hay que saber que con sus puntas se pincha el green, no tener  miedo al hacerlo pues no sufre, y se levanta la parte hundida del pique, con algo de cuidado lógicamente, y ¡¡voilà!! ya está arreglado el destrozo.
Bueno, pues una vez que sabemos como es y como se maneja, solo nos falta llevarlo en el bolsillo y utilizarlo más a menudo.

viernes, 13 de abril de 2012

EL RASTRILLO, ESE EXTRAÑO ARTEFACTO

En las pocas veces que por los avatares del juego nuestra bola cae en un bunker, al entrar en él, nos llevamos un buen susto al encontramos con un extraño artefacto. Con cara de desconcierto nos preguntamos ¿pero qué es esto?
 Para conocimiento general de todos, el artefacto en cuestión es un !!!RASTRILLO!!!
Pero bueno, que sorpresa, un rastrillo en el bunker, que raro, ¿quién se lo habrá dejado aquí?, es otra de las preguntas que a lo mejor alguno se puede hacer.
Bien, para que lo sepamos de una vez por todas, en los bunker, además de arena, también hay rastrillos. Que nos quede claro.
¿Y para qué sirve? Si no lo sabemos es una mala señal, eso es que nunca lo hemos utilizado, y he aquí el gran problema. Seguramente habremos salido del bunker dejándolo lleno de pisadas, sin importarnos nada, como si hubiese estado un animal sin control. ¿Y el que venga detrás?, pues se acordará de alguien, o de su familia, totalmente encolerizado, y con razón.
Su uso es tan fácil, que hasta los niños lo hacen en la playa, junto con el cubito. Consiste, ni más ni menos, en cogerlo por la parte más larga, y con la parte final, la que se parece a un peine, rastrillar nuestras pisadas, y por qué no, alguna que no es nuestra también y dejarlo lo más liso posible, tal como nos gustaría encontrárnoslo a nosotros.
A partir de ahora, y después de esta lección práctica, creo que ya podemos utilizar a ese gran desconocido, el infrautilizado RASTRILLO.
Bromas aparte, pongámonos manos a la obra y rastrillemos de una vez por todas los bunker !!!por favor!!!.

lunes, 13 de febrero de 2012

PARÓN INVERNAL

Cuando en esta “tierra sagrada donde yo nací” aparece inexorablemente este tiempo tan gélido y no es posible, o mejor dicho nada apetecible, coger la bolsa de palos y darse una vuelta por el campo, se nos pone mal cuerpo con “mono” y “síndrome de abstinencia” golfístico.
¿Qué hacer entonces?, además de renegar del tiempo, cosa totalmente entendible, y envidiar a los que viven en lugares más cálidos y tienen la suerte de poder jugar casi todo el año.
Este forzoso parón invernal, que inevitablemente llega todos los años por estas fechas, hace que nos dediquemos a otras actividades que durante el resto del año ni nos planteamos. Entre otras tareas caseras, tumbados en el sofá, vemos con envidia en la televisión el canal plus golf, tragándonos todos los torneos que nos echan; o jugamos al golf en la Play Station o en la Wii de nuestros hijos, para así intentar sentir de nuevo esas sensaciones que tanto nos agradan al hacer el swing. Otra opción, y mas utilizada de lo puede parecer, es visitar la sección de golf de las grandes superficies, para ver qué novedades hay y de paso poder tirar unas bolas en el en el simulador, con la excusa de probar esos palos nuevos. Cualquier cosa con tal de quitarnos ese maldito “mono”.
Nos sentimos enjaulados en casa y soñamos con poder pasear libremente por esas calles verdes, mullidas, con olor a hierba recién cortada, umm, y llegar a la bola, coger el palo y zasssssss, un gran rabazo, pero bueno esto es así, una delicia de juego !!bendito golf!!.
Ya va quedando menos para que llegue la primavera y comenzar la temporada, así que ánimo y mientras, nos vemos en el Decathlon, jeje.